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Archivos Marzo 2012

"¿Hueles eso, hijo? ¿lo hueles? es napalm. Me gusta el olor de napalm por la mañana" decía el lisérgico personaje interpretado por Robert Duvall en Apocalypse Now.

Lamento ser más carpetovetónico para algunos asuntos; a mí, últimamente, hay pocas cosas que me gusten más que el olor a nardos y retama camino de Santa Brígida en bicicleta, un domingo soleado por la mañana. Aún lo tengo en la pituitaria, porque lo hice ayer.

Se empieza a desperezar la primavera, qué lindo. En el campo, el domingo temprano, en lugar de las radios de los taxistas futboleros se escuchan los ruidos que hacen los conejos escondiéndose a los lados de la carretera o como mucho, por toda concesión al mundo civilizado, el runrun de algún grupo electrógeno, signo inequívoco de que alguien está preparando un beberreteo en un alpendre ilegal y que ha engañado a los cuñaos diciéndole que les va a dar un arroz caldoso, cuando lo cierto es que van a acabar levantando un techo y sudando como cabrones. Seguimos con la linda escenita: Las plantaciones de papas (las de riego, claro) lucen un verde eléctrico, los cernícalos acechan sobre los palmerales -nos topamos con uno majestuoso- los lugareños adecentan sus huertos -me viene a cabeza la imagen de Marge Simpson de camping, ordenando ardillas- y el sol no es inmisericorde, todavía no.

Fitetú, he llegado a la profunda conclusión que la descarga de buenrollismo que genera el paseo -la serontonina esa- deriva no tanto de los olores como de la excursión en sí, me explico: para estas lides incluso uno se siente bien, magníficamente, cuando respira los efluvios de una buena mierrrrda de vaca, de esas que parecen el sombrero de un picador (la manga de una gabardina coreana, si las ha aplastado el Quark del hijo del herrador), con sus rechonchas moscas verdes zampando a dos carrillos (¿tienen carrillos las moscas?). ¿Hay algo mas bucólico que una bosta como Dios manda?

Bueno, pues para Santa Brígida que fuimos Ángeles y yo el domingo subidos en la bicicleta, creo que es la cuarta o quinta vez en este año. Se nos rajó Jorge Murillo, que últimamente falla más que una escopeta de feria (aunque casi siempre con causa justificada y tarjeta de su madre; aún recuerdo los bocatas que nos mandó mamá Artes para la excursión de hace unas semanas por Pino Santo, muac muac te queremos), y lo hicimos por la carretera de Los Olivos, aunque otras veces lo hemos hecho por La Angostura y las Meleguinas. Yo creo que tanto monta; por Los Olivos tienes la cuesta de los idem, que tiene tela, y por la Angostura hay que tirar Grutas de Artiles para arriba, que en un día de calor jode lo suyo. En cualquiera de los dos casos no estamos hablando de proezas, cualquiera con un mínimo de entrenamiento lo hace en un pis pas y se queda encantado, como si fuera un Jesús Calleja de la vida. Luego, un par de bocatas de calamares en el antiguo Günter de Satautey (hoy cadena Mallow; siempre animadísimo y siempre con buen producto), una cervecita y ya has recuperado todo lo sudado, hala, gilipollas, estás hecho un buen Barrigues Walker.

Eso sí, mejor domingo deportivo que los que se creen que basta con ponerse el chándal y ver Estudio Estadio, o como cojones se llame ahora.

Me llevé un buen chasco cuando consulté en Google Earth la distancia, y los iniciados ya saben que ahí no hay trampa que valga: ¿17 kilómetros na más????? Pues igual que Vigo-Playa América, eso sí, pasando del nivel del mar a 500 metros de altura. En total 34, aunque la bajada, evidentemente, no es lo mismo.

Buen, voy cortando el palique que ya he hablado más de la cuenta. Os dejo con la visita al mercado, que me encanta, al igual que la ruta. Prometo que manaña o pasado. como en los cines fisnos, agrego un "corto" -sería ideal para el festivalito de La Palma- en el que se puede ver (bueno, más bien oir) a Jorge Murillo Artes metiéndose con todo bicho viviente -para eso sí que se tiene Artes- y demostrando que en Ca Jorge se despacha un pescado de primera. Eso es puro cine de Artes y ensayo y no los coñazos del Truffaut ese.

Sed buenos.

Mercados en bicicleta (II): San Lorenzo from antonio f. de la gandara on Vimeo.


PD 1: No quería dejar de dedicar esta entrada a mi querido amigo Juan Antonio, perdido y hallado en el templo, milagrosamente rescatado de la noche en la que el cordero se echó en Broadway gracias a las maravillas del facebook. La música de la bajada al Jardín Canario va por tí, old pal, ya verás que la segunda vuelta es aún mejor que la primera.

PD 2: Mi idea era hacer la próxima a San Mateo. ¿Alguien se atreve?


PD 3: Como habíamos anunciado, he aquí el corto de Jorge Murillo, en rigurosa primicia mundial:

Ese uno entre paréntesis del título indica que habrá un dos y un tres, y espero que un cuatro e incluso un cinco, pero no sé ni cuándo ni cómo, depende de muchos factores, entre otros del tiempo del que disponga y, sobre todo, de que me dé la gana o no.

Lo hablaba el otro día con un amigo: cuando este blog se convierta en una obligación -o en una oblogación-, dejará de existir, porque será un trabajo, y hasta la fecha es un divertimento no remunerado, que, no creais, alguno trabajo me cuesta. Conste que lo hago encantado.

Me he permitido una pequeña pasada en la presentación, apropiándome por la cara nada menos que de una de las escenas más recordadas de El Padrino, para hacerla un reclamo de mi producto. Lo hago de forma excepcional y con el único fin de sumarme al homenaje -palabra que, hoy por hoy, ya es casi sinónimo de copia, pirateo o refrito- a los 40 años de la cinta. Si me llama Coppola enfadado para que la retiré lo haré, pero hasta ahora el rollito entre Francis y yo ha sido bueno, no creo que se mosquee por un quítame de ahí esas balas desde una inofensiva esquina del Atlántico. Aprovecho para, homenajeando a mi compañero Ernesto Rodríguez Ageitos, de Canarias7 digital (uno de los padrinos de mi blog), apuntar un detalle críptico del que no se habla demasiado: ¿habéis reparado en que en la saga de el Padrino la muerte se relaciona en muchas escenas con las naranjas? (¿como muere don Vito? haciéndole payasadas a su nieto con una monda de naranja ¿qué bebe Michael cuando le de el ataque diabético? ¿qué estaba comprando el Don cuando lo tirotean?) aaaaaaaaaahhhhhh....................

Más allá de esa publicidad engañosa, empiezo hoy una serie, ya digo, sobre los mercados, que pienso tomarme con calma y acabar en los mercados veraniegos de Galicia. Lo he dicho en multitud de ocasiones, los mercados son sitios de mi recreo, espacios donde disfruto cada vez más. Me encanta frecuentarlos, ir conociendo a los tenderos por su nombre y que ellos me conozcan, si es posible por el mío, aprender de sus trucos y sus artes e ir conociendo las triquiñuelas del tira y afloja, llegar a asomarme al puesto del pescado impostando, detentando o incluso en algunos casos ostentando autoridad. Me encanta llegar a casa con el paquete y confirmar que acertaste, que no te han dado gato por libre y que has hecho una compra magnífica, que has elegido un producto de gran calidad, que has vencido en la tienta.

De mercados va la cosa pues, y comienzo con uno bien agradable, hermoso y agradecido de frecuentar, pues es buen plan de domingo por la mañana, con amigos o con la familia, y tiene mucho bueno que ofrecer, de verdad. Os aseguro que todos los productos que he comprado en él en mis cada vez más frecuentes visitas han resultado deliciosos. Y si encima os animáis a hacerlo en bici pues... aún más gratificante.

Hala coño, al turrón, basta de cháchara.


Mercados en bicicleta (I): San Lorenzo from antonio f. de la gandara on Vimeo.



PD: Hace ya un tiempo que tenía pendiente recomendaros esta página web de un amiga gallega, de familia del sector conservero, que ofrece marisco de la ría a domicilio a precios muy interesantes: www.exquisitec.es Por desgracia, todavía no tiene logística parta traerlo hasta Canarias, pero me dice su creadora, mi amiga Sandra Amézaga, que todo se andará. En la península lo garantiza en pocas horas. A los seguidores peninsulares va dirigida, pues, la recomendación.


Postscript 1: más sobre las naranjas y el padrino en este vídeo regulin regulán:


Postscript 2: Mis incorregibles y adorables sobrinos Andy y Juan, primos entre ellos, que ya son dos galletones de pelo rizado en las piernas, han montado en Facebook resaca moral, un podcast iconoclasta que promete no dejar títere con cabeza. Ya van por el segundo programa, que se dedica, casualidamente como decía Manquiña a... El Padrino, saga de la que ambos son forofos y de la que se pegan horas hablando. Aquí os dejo el vinculo. Muy divertido, aunque un poco mal hablado (debe ser que los sobrinos de gatos también cazan ratones). Aquí va el vínculo