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Franz

Se levantaba de su silla y se encerraba unos minutos en el baño. Sus compañeros de Assicurazioni Generali no soportaban sus silencios. Él ordenaba los papeles y rellenaba los impresos. Nunca dejó ningún trabajo a medias. Ellos decían que era un tipo raro y que lo veían con una raqueta de tenis por las calles de Praga. En el baño se miraba al espejo manchado de vaho y se tocaba la mejilla suavemente. Sabía que serían solo unas horas. Cuando se tocaba la mejilla le parecía que acariciaba una sombra. A veces escribía su nombre en el cristal y luego lo borraba para que no lo encontraran.

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