los blogs de Canarias7

Archivos Agosto 2018

He dado mil vueltas sobre la arena del amar. Mis lágrimas se han convertido en monstruos marinos, que tocan darbukas y bandurrias al ritmo del aire salado. Antes de salir del umbral del morabito, me solté el cabello: caminé descalza sobre la arena mojada, perseguí las huellas de los profetas, hasta darme cuenta que yo: soy una profeta que danza entre la música del mar y los humanos. Abrazo a toda la humanidad, soy feliz. He visto la luz al fondo del risco, después de caminar mil años de kilómetro sobre los cristales rotos, sobre los asteroides caídos de alguna galaxia depresiva. Todo es pasado, y como me debo al presente de los focos naturales que salen de la arena; salto encima de ellos. Tapo uno y sale la luz de otro. Luz encendida, luz apagada. La luz nunca se apaga, mientras la paciencia sea el baile sapientísimo de quien espera la llegada del Dios Min. Llegará para dejarme embarazada. Seré lo que él quiera que sea, pero mi hijo será el heredero de este mundo. Dará vida a Poseidón y a todos los mortales. Todos los marineros, y todos los peces le rezarán. Querrán ser libres, y yo- como mamá del heredero de Min- ordenaré la liberación de esta maternidad que me está matando. Doy vueltas en la mar; veré la luz y la belleza de un hijo, nuestro hijo Amón-Ra.

| | Comentarios (0)

El día de mi muerte es un mensaje oculto en mi número de teléfono. Ese día será la suma de las tres primeras cifras de mi número móvil (7). Moriré, también, un mes siete porque la suma de las tres cifras siguientes es 7. Del año 77, así me dijo Zaratustra mientras cabaleaba con el tiempo y las circunstancias.

| | Comentarios (0)

El gimnasio tiene categoría de santuario, en el que uno entra para limpiar sus pecados con las grasas saturadas, las carnes caídas; y todo con el fin de glorificar al músculo. El músculo crea nuestro cuerpo. Y el cuerpo crea nuestra estética, y esa estética nos condena a unas categorías u otras dentro de las sociologías de la sociedad. Estamos ante la dictadura del músculo, donde la piel blanda no está de moda. Todo debe estar tonificado, todo debe ser músculo. Un elemento muy griego, por otro lado, por glorificar la mejor forma que pueda tener un cuerpo que es el músculo marcado, después de una jornada intensiva de deporte y creación de feromonas.

| | Comentarios (0)

El marinero permaneció mirando al mundo, a todo elemento que pisara la orilla del mar. Todo se construía ahí. Presidía el muelle desde una de sus orillas. Controlaba el mundo, mientras fumaba. Era el jefe. Sonreía a sus súbditos (en perspectiva). Apoyaba al personal: levantaba el puño como Fidel. Decían que era un buen tipo. Ese es Judas Iscariote, responde Andy. Algunos lo detestaban por ser el jefe. Nunca pude responderle la sonrisa. Era un fantasma o algo extraño. Estaba en todas partes. Su voz era un mantra inconsciente simplificado en una sonrisa poderosa:

-Estoy en todas partes.

| | Comentarios (0)

El muelle está cerrado por cuatro muros. Pareciera una alberca, pero no. A pesar de los muros existía una corriente que agitaba las olas cuánticas o microscópicas; estas daban cierto sentido estético a la existencia laboral del muelle. Hacían de paisaje y melodía a las doce horas de trabajo. Las olas nos ofrecían una copa y un movimiento que recordaba al de nuestras mujeres. Ahora, solteras por culpa del océano.

| | Comentarios (0)

Corazones multiformes con forma de águila, buey, lechuza o jabalí. Cada uno de los corazones humanos (e incluso animales, véase la obra de Ramón Sibiuda) son el barro con el que las circunstancias moldean una escultura con forma de animal. De ahí, la pluralidad de corazones que existe en la zoología cordial. La zoología de corazones está recogida, fundamentalmente, en libros de metafísica y esoterismo. El conde Agev transmitió estos conocimientos a su primogénito Diego Stroff; años después Stroff escribió:

<<Existe un ritual en el que el "corazón con forma de pájaro" se metamorfosea en "corazón con forma de gacela". Dicho ritual solo debe realizarlo el corazón libre de odios y rencores. Si usted es portador del mismo y desea convertirse en gacela-o corazón libre-, repita:

-¡Hub, hub, hub!

| | Comentarios (0)

Esto es una carta personal e intransferible que le escribe un sujeto interesado en la salvación. La espera ha sido angustiosamente pesada. La vida y sus artimañas han podido conmigo, y con la poca fe que me queda. Todas las mañanas voy a la sinagoga de Park East con la intención de alimentar el alma, o reencontrarme con usted. He leído todos los libros sagrados, y todavía no lo he encontrado; o quizás usted me está buscando a mí. Pronuncio estas palabras desde un banco de Central Park mirando al cielo; con el cuello clavado hacia arriba. Y no lo encuentro. Una señal al menos, señor salvador. Sigue ignorándome a sabiendas que leo la torá todas las mañanas; y también sabe de mis largos ayunos. Y sigue sin aparecer. Lo adoro como las gentes al becerro, ¿y usted sigue sin mostrar su áurea presencia?

| | Comentarios (0)


Los ves tirados en el parque. Juzgas a esos personajes como si no existieran en tu mundo. Parece que no hacen nada, no son sociedad. El porro les da categoría de vagos, y más si se lo fuman en un parque infantil con los colegas. Estaba confundido. El porro o el parque no dejan de ser el opio, con el que calman las doce- o catorce- horas de trabajo duro- casi tóxico-. También es cierto, que no todos los chicos de barrio trabajan: ni doce horas, ni dos segundos. Dedican sus horas (a) algunos a contentar a la parienta, (b) otros a cascársela excitados por la luna, (c) y otros muchos a levantar la economía de la nación, una labor que quita el sueño. Despiertos, estos chicos de barrio, pactan con los efectos oníricos del porro: trabajan, se queman currando y se refugian en el porro. O en el parque y sus conversaciones sin palabras. Para ellos, y para una parte de mí, el parque es la nueva iglesia, la iglesia de la salvación.

| | Comentarios (0)

Esta tarde he sido secuestrado por un millar de ratas, después de haber sido drogado por lo onírico. Me creía dormido. ¡Qué equivocado estaba! Desperté, y me encontré con la Rata Peluda: un bicharraco de metro setenta; excesivamente peludo, pelos lisos. Parecía un gato gigante. Las ratas sonríen, cuando se enfadan. Sentí miedo. Acercó sus paletas a mi nariz. Comenzó a masajear con pequeños mordiscos. Detuvo su masaje. Inclinó su macrocuerpo para lo que es una rata. Se acercó a mi oreja: "Visita mi templo". Desperté. Y recorrí todas las cloacas hasta llegar a su templo, el alma humana.

| | Comentarios (0)

Rosalía.jpg
©Ana Sting

El debate sobre si Rosalía ha ofendido a los gitanos esconde un discurso envidioso y atrasado. Hoy por hoy, Rosalía es una artista que ha revolucionado el mercado de la música; además de introducir nuevos y trasgresores elementos en su estilo. Y como todo en España, pasa por el aro de la envidia y el "me siento ofendido por todo"; pues, le tocó a Rosalía esta vez. Insisto, Rosalía es una gran estrella pero no tanto como para compararse con Lola Flores. C. Tangana la comparó con nuestra Lola de España, con nuestra Faraona, pero por ahora no llega ni a escribana egipcia si la comparáramos con Lola. Es una gran artista, Rosalía, pero no deja de ser una niña en manos de unos publicistas y unos productores con ganas de ganar dinero. Yo espero que no se queme mucho como ha pasado con otras estrellas jóvenes. Rosalía es grande, para acabar como juguete roto o como "máquina tragaperras averiada". Estamos hablando de una artista como la copa de un pino o el tronco de un baobabs, que ha llevado el flamenco; su particular flamenco-pop-soul-trap al gran público. Pero, eso no es mérito de la artista sino de los publicistas. El mérito de Rosalía está en la interpretación, la voz, el quejío de la señorita. No se me puede olvidar, ese tema del maestro San Juan de la Cruz que interpretó y que llevó al oído y al alma de los jóvenes del siglo XXI. Ese tema se llama "Aunque es de noche", y lo interpretó como Dios. Rosalía canta muy bien, pero se nota que no tiene personalidad. Como artista única, pero como persona que se mueve en el mundo del arte se ve muy manipulada; no la veo con personalidad, pero sí con naturalidad. Actúa con naturalidad, pero con un discurso aprendido. Con el tiempo madurará, y si trabaja mucho; mucho hasta el límite podrá ser como Doña Lola.

| | Comentarios (0)

60.jpg
© Jader Mantilla

Lo tengo claro, Jader Mantilla está caminando en el puente de las grandes estrellas del Trap. Pero, limitar a este artista a un solo estilo es pecado; él se no limita a un estilo porque arriesga y apuesta por las fusiones y las mezclas como hacen los genios. Su estilo es una macrofiesta, en la que twerka el trap con el reggaeton; un estilo sano con el que conquista a un público joven y exigente. Es un artista in crescendo: ha caminado mucho en el camino de la música, pero le quedan dos o tres travesías a la luna para brillar. Pero, esa luna no deja de ser una metáfora de lo exigente e insistente que es Jader. El artista que se financia sus temas trabajando, dignamente, como pocos lo hacen en este mundo; a él no le hace falta saltar al estrellato como lo hicieron Daddy Yankee o Baby Rasta. A diferencia de estos dos u otros muchos, Mantilla se financia sus canciones, videoclips, publicidad trabajando de camarero o lo que vaya pillando. Es un ejemplo a seguir por su biografía y su obra, que es el ejemplo de reguetón&trap civilizado: "Hay que pasarla bien// Dejar el estrés, //vamos a olvidarnos de lo que pasó ayer", estribillo de Pasarla bien. Esta letra viene acompañada de una voz ronca con un matiz caribeño, un carisma y unos gestos naturales que fluyen hacia la luna. Hoy, fluye como creador. Y en muy poco, será un referente; será una estrella polar.

| | Comentarios (0)

Aretha-Deluxe-Edition-2CD.jpg
Album "Aretha" diseñado por Andy Warhol en 1986.

Eran las cuatro de la tarde. Aretha Franklin cantaba el Rolling in the Deep de Adele, en el show de David Letterman. Desde ese momento, supe que estaba ante una fuera de serie; una mujer humilde, que dejó a un lado su brillante discografía para cantar un tema de un niña que recién empezaba en el mundo de la música. Aretha no fue de esas artistas que necesitara rezarle al cirujano plástico, para taparle la boca a las arrugas o a las carnes caídas o al paso del tiempo. En el show se veía a una mujer fuerte, con los brazos estriosos y caídos; una mirada fuerte, una voz viva y un mensaje increíble de superación-aceptación. Aretha fue una diva, pero siempre tuvo la humildad de la principiante que se sube al altar para cantarle un góspel a Dios.

| | Comentarios (0)

99999.jpg
Roque Bentayga

Tras de mí hay un foco eléctrico que refleja una sombra obesa: unos calcetines gruesos de lana de campo, una ansiedad por ser más delgada y una luz que se enciende/apaga a ratos. Esa sombra habla por mí, esa sombra soy yo. Ni yo soy yo, ni esa sombra forma parte del yo de este servidor. Las sombras lo han tomado todo, y la mía-en este caso- lo ha invadido todo. Soy un reflejo de ella, voy a donde ella quiera y como lo que ella desea comer y vivo sin vivir en ella; o ella vive sin vivir en mí, realmente. Es una sombra outsider, se la suda la física o la lógica. Va por libre. Sale por ahí, a sabiendas que siempre la defiende el foco eléctrico. Comienza a encenderse. Shpppff. Aparece en la pared para escaparse de mí. La persigo, se esconde dentro del Roque Bentayga. Es nuestro punto de unión, ahí ella se reconcilia con mi cuerpo y conmigo. Ahí, se encuentra a sí misma junto a la piedra y la luz del cielo.

| | Comentarios (0)

La vida es un soplo. Un ladrido. Un gemido angustiado por la monotonía de los días, las semanas, las décadas y las vivencias que giran como una noria. Una vez le dijeron a Julia, que la vida era un aullido interminable: un aullido agudo y temible, que te empuja. La vida es lo que quieran que sea, será alegre o acompañada de algún sonido como el bostezo. La mía estuvo ahogada de bostezos, sin aire. De bostezos, perfumados y estáticos que te obligaban a parar los pies contra un muro de yeso. Comenzabas a dar golpes hasta romperte las piernas, a ver si así morían los bostezos. Nunca he llegado a asesinarlos. Los bostezos con aire, aire caliente y maloliente son necesarios para las pócimas de los brujos: lo respiras, y giras en círculo hasta perderte de la verdad (ellos no mueren, tú sí). Los bostezos acaban con la vida, te condenan a morir después de haber muerto en vida habiendo renunciado a ella: a la niña bonita, a la vida activa.

| | Comentarios (0)

Me han puesto a trabajar con el X del grupo, así lo llaman por oponerse a aquel motín. Tenía poco de traidor, fue un buen compañero conmigo. Me ha enseñado, me ha dado la mano y me ha permitido tomar una lancha para la "Plataforma". A mi vuelta, me destinaron a un ferry senegalés. Ahí me encontré con un descendiente de una de las personas más importantes de la historia, Cheikh Amadou Bamba. Conversamos sobre la liberación de los pueblos africanos (inexistente), el papel progresista de la nación africana ante la empresa occidental (inexistente). Era un jefe de máquina que trabajaba en el ferry, después de licenciarse en filosofía por la Universidad Pública de Dakar; universidad pública y gratuita en la que no se paga matrícula, ni francos. Fui a comer, y la existencia me hizo encontrarme con Rosa. Una buena amiga, una gran amiga que pasó sus años de juventud en el Brasil de los 90'. Fue feliz, y más feliz me hizo verla en la barra atendiendo a la clientela. Atendía a marineros, bomberos, ingenieros; entre otros, pero todos hombres. Hombres educados y respetuosos, que viven del mar y respetan a las mujeres. A colación de lo que decía sobre mi interlocutor senegalés, también charlamos sobre la mujer senegalesa: valiente y fuerte, gracias a ella los baobabs existen. Y los niños. Y los escritores que crean su pasión hacia la literatura desde la voz cariñosa del cuento oral. Siempre entro a trabajar a las seis de la mañana, y casi siempre salgo cuando el reloj ha dejado atrás: la hora de la comida, a la una, cuando hablé con el compañero sobre los famosos y la escayola; o cuando el reloj deja atrás el cansancio, para coger la guagua y sentarme para escribir esto.

| | Comentarios (0)

ROCÍO JURADO 60.jpg
Rocío Jurado en la luna, Rocío en el espacio del genial Iván García Illustration.


La diva más humana que ha existido en la civilización moderna se llama Rocío Jurado, la más generosa diva: inclinaba su cuerpo y sus senos de luna ante el público que la abrigaba, mientras en la vida real soportaba la angustia de un manager mediocre o una hija celosa. Rocío habría sido una Dame, como hoy lo es Shirley Bassey, pero jamás le ofrecieron un buen consejo. Quiso tirar de la familia, pero esa misma familia hacía de garrapata pesetera- en vida de la chipionera-; y una vez muerta continúan escupiendo sobre la voz más ancha de la música europea. Rocío es una creadora de estilo, es un artista que solo puede estar a la altura de grandes divas como lo son Streisand o la mismísima Madonna. Y quien no esté de acuerdo, que escuche la mejor versión de Felling existente; cantada por la Rocío más universal, más grande. Realmente, fue grande porque tiró hacia delante teniendo miles de toneladas de cucarachas que la ahogaban en el amor (hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo// lo siento mi amor) y la vida (Ayúdame, ayúdame, ayúdame//señor a caminar //Lucha, lucha, lucha.). La chipionera fue transparente, fue humana, fue buena persona; fue una mujer con ansias de ser libre, pero encarcelada por su familia.

| | Comentarios (0)

Me levanto, beso el suelo. Son las cuatro de la mañana. Cojo la 24. Abro una bolsa. Si me sale un Actimel de fresa entre los otros sabores, tendré un nuevo y primer día maravilloso. Todas las casas estaban cerradas. Las calles estaban escondidas en la luz tenue de las farolas. Los caminos circulaban, y yo caminaba hacia una puerta. La primera puerta está cerrada. La entrada al trabajo será por otro sitio. Pregunto, y entro por la trasera. Pasan los minutos, y después de entrar se arma un motín dialéctico. Los trabajadores quieren lo que quieren: un buen salario, unas buenas mascarillas para luchar contra el fantasma multiforme del humo que quema los pulmones. Un salario dignifica el trabajo, pero el trabajar- en mi caso- me eleva más allá de los cinco euros. Dos se los queda la Seguridad Social. Y tres se lo queda el esfuerzo de unos hombres. No mantengo a una familia, vivo con mis padres aún. Los entiendo, mi única carga se llama "formarme". Los compañeros discuten. No hablo, soy novato. Veo y escucho con serenidad. Para todo hay una solución. Vino el encargado. Se solucionó el tema, después de un abrazo atlántico entre el empresario- o el representante de la empresa- y los trabajadores. Después de una solución, entre el representante y mis compañeros. Después de algo, entre el repre y mis compañeros. Después de un bla-bla técnico, entre él y nosotros. Empezamos a trabajar, y me encuentro a siete corazones: siete moradas: siete compañeros que me ayudaron y me abrazaron con sus conocimientos. Tanto que un compañero, me llevó a la parada de la guagua que está a medio kilómetro de mi trabajo. Hablamos de negocios, y de cómo está el mercado. El mercado es un reflejo de la democracia que haya en un país. Me encuentro a la reina más grande que haya existido en la civilización inca, mi Manuela. Admirada y respetada por Inti y Pacha Mama. Manuela es un género humano, un corazón que camina. Camina, caminamos; nos encontramos en la guagua para despedirnos entre Luz. Enciendo el móvil, me encuentro con una carta recitada: una oda en prosa de la princesa de la copla y la purpurina. La purpurina simboliza la vida de un maestro, que ha volado de abajo hacia arriba como lo hacen los quetzal. Ha caminado hasta volar. Ella es mi Ylenia, o mejor dicho: nuestra Ylenia, porque ella es universal como las hadas.

| | Comentarios (0)


Ese rollo de la intimidad es una bobería; con Google la intimidad ha muerto. Las gentes del armario, o las personas de dobles/triples vidas o el fetichista de turno están condenados a la transparencia. Ellos mismos, o cualquiera de nosotros, se condena a la transparencia cuando busca un video subido de tono- y de todo-, o cuando mantiene una correspondencia donde las conchas y los onanismos son primeros actores de un video casero remitido; vía Whatsapp. Todo lo que buscamos, en la red, con el fin de descargar nuestros deseos o nuestra ira contra el cabrón de turno se almacena en una cajita muy hermosa- algunas veces de procedencia rusa, o americana- con nombre de gobernanta anglosajona: "Big Data". Dentro de la Big Data está todo el mundo, desde el cura de la parroquia que te come la oreja con no fornicar antes del matrimonio hasta los dedos gruesos de un juez tanzano. Dedos que entran y salen del Tribunal Superior de Dodoma (rima con Sodoma), entran y salen lentamente de Dodoma ante la atenta mirada de unos actores: creación de un clic en Google, y una cámara que te observa: un ordenador que lo almacena todo. Todo significa fobias, traumas y todo lo que no quieras pensar por miedo. Y sobre las gentes del armario y los que tienen dobles-triples vidas que se dejen de gilipolleces, porque sus claroscuros está en manos de cualquier informático imberbe que puede vender "el tema" al interesado de turno.


En Canarias, escandalizan las grabaciones a personajes públicos. Pero, más escandaloso es hacer tu vida enfrente y sobre y con un ordenador o un móvil. Perritos de una nomofobia que los controla. La jurisprudencia podrá prohibir o limitar lo que crea conveniente, pero la realidad virtual está al margen de la legalidad y la moral; es un gangster chismoso. Lo virtual almacena tu ubicación, tu historial; todo. Mientras escribo, un informático me sonríe. Ten cuidado con lo que escribes, que tarde o temprano le venderé tus cartas al diablo.

| | Comentarios (0)


Werther ha muerto, el amor de mi vida ha muerto. Lo he amado con todos los elementos celestiales y circunstanciales posibles, me habría convertido en el Anticristo por él. Pero, él ya no es él: fue el ser de mi vida junto a Dios. Su mirada era la de un Cristo llorando ante el aura de María Magdalena, su mirada era un prado donde habría soñado con decirle: Te quiero. Fui cobarde, fui esclavo de los falsos moralistas. Sí, falsos somos todos los moralistas. Amamos, pero tras los portones y los sótanos escondemos azufre y semen. Lo mío con Werther no fue azahar, fue un amor platónico o más bien agustino; era mi Dios, aunque él no supiera de ese poder. ¿Debería haberlo sabido? Quizás, sí. Quizás, no. Quizás, la respuesta se la llevó la muerte y el tiempo; ya es tarde para besar los labios secos e ilustrados de mi amado. Creo que puedo amarlo, como quien ama a un Dios que no se ve; y si lo viera estaría- y lo está, por desgracia- encima de una nevera. Unas cenizas que fueron un cuerpo duro, una mirada maravillosa, unos muslos que nunca rocé; un ser que casi siempre amé, callado.

| | Comentarios (0)

FALETE.jpg

Si Falete fuera artista en Irán se habría convertido, clarísimamente, en la reina de las transexuales de Teherán; se habría convertido en un santo, en una postal que se esconde entre los senos de plástico y el sujetador de contrabando de cualquier transexual con ganas de ser libre. Libre, quiere ser libre y por eso miles y miles de ellas escuchan a nuestro Falete cantar por la genial Marzieh mientras todo un pueblo- de progresistas, liberales, radicales y neutros- llora por esa voz que te sacude el alma. Si Ibn Arabi hubiera escuchado a Falete cantar por mi Marzieh le habría dedicado sus contemplaciones. Falete maquillada y paseada, de la mano de su sha, por las calles de Chah Bahar después de recorrer toda la República. <<¡Grande, Falete!>>, grita un pueblo persa en un intento de aclamar a la gran diva española. Tan diva, que ayer montó la de Dios. Se metió con los de arriba. Se metió, y no pudieron hacerle nada. Introdujo su mano torcida en el ojo de los radicales dogmáticos, en un intento de hacer las paces con Israel. Quisieron acabar con ella, pero ahí estaba el pueblo iraní para clamar la paz en nombre de Allah y mi señor Ali. Toda la nación lo apoyó para cantar en Isfahán a favor de la paz con Israel. Todos los transexuales, todos los jóvenes, todos aquellos que querían paz se concentraron en la plaza. Cantó dos canciones en español, otras dos en persa y una en... hebreo. Se armó la mundial, tradujo uno de los poemas de nuestro señor Jomeini, o Rumi no lo recuerdo, al idioma de Netanyahu. La gente lloró, y se produjo una explosión de amor en todo Irán. Todo fue amor, tanto que llegó a Israel: tanto que produjo miles y miles de protestas pacifistas cuyo único lema era la paz entre Israel e Irán: tanto que Irán permaneció en protestas, todo un mes: tanto que Israel lloró, y de esa lágrima nacieron dos o tres ríos que produjeron un millar de manifestaciones: tanto que Israel e Irán, hoy, son una misma nación gracias a la música.

| | Comentarios (0)