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La cruz más grande del mundo


No se entiende cómo todavía hay quienes consideran lógico que en un estado

democrático exista un espacio como el Valle de los Caídos. Para quienes

tratan de reescribir la historia, hay que recordar que semejante adefesio fue

construido por prisioneros republicanos, mano de obra que se compensaba

con canjeo de tiempo trabajado por tiempo de condena en las cárceles

franquistas. Por eso dicen que eran voluntarios. No fue así siempre, pero

en los casos en que hubo opción, es comprensible que muchos prisioneros se

acogieran a esa manera de acabar cuanto antes con una prisión degradante

que les había caído por haber perdido una guerra. Los vencedores no se

limitaron a su victoria militar, buscaron la eliminación de los vencidos,

porque cuando acabaron sus años de cautiverio, se les trató como apestados,

a ellos y a sus familias. Todo eso es lo que representa el Valle de los Caídos,

por si a alguien le queda un resquicio para justificar esta aberración histórica

y moral.

En mi novela Hotel Madrid, aparece una historia secundaria, basada

en un hecho real; y cuando a esa persona le dieron la supuesta libertad

formó parte de los que emigraron ilegalmente a Venezuela porque

aquí les hicieron la vida insoportable.

6t8u9rrrrrr.jpg"Jacinto sobrevivía preso en Cartagena con la incertidumbre de una pena de muerte que nunca se materializaba, y en más de una ocasión llegó a desearlo, porque siempre se dormía pensando que a la mañana siguiente vendría a buscarlo un pelotón. Un día de 1942 le dijeron que se le conmutaba la pena de muerte por cadena perpetua, y meses más tarde que podría redimir condena si participaba en la construcción de un monumento funerario de enormes dimensiones, que con el tiempo se llamaría Valle de los Caídos. Como ya todo le daba igual, Jacinto se alistó entre los que eran llevados a la zona de Cuelgamuros, en las cercanías de El Escorial, a hurgar en una roca de Guadarrama.

El Valle de los Caídos fue una empresa faraónica. Miles de prisioneros republicanos participaron en el proyecto diseñado por el arquitecto Muguruza. En la piedra de Nava se escarbó una cueva inmensa, que luego sería basílica, tal vez la más larga de la cristiandad. El escultor Juan de Ávalos esculpió gigantescas estatuas de los apóstoles y en la cima de la montaña se levantó una cruz de piedra de dimensiones tan exageradas como no se había visto antes.

En la cripta de la basílica fueron depositados los restos de miles de combatientes; con ello se quería dar a entender que el Valle de los Caídos era un monumento a la reconciliación, aunque solo era piedra reseca del Guadarrama. En las obras de Cuelgamuros, Jacinto trabajó de sol a sol. A veces, los guardias les dejaban momentos de asueto, y hasta los llevaban en grupos a ver corridas de toros en San Lorenzo de El Escorial. Era la época más gloriosa del legendario torero Manolete, que entusiamaba al público y levantaba encendidas discusiones entre los presos. A Jacinto no le gustaban los toros, pero iba porque era una manera de distraerse, siempre con la esperanza de que algún día lo dejaran en libertad.

Poco a poco, aquella obra inmensa iba tomando forma. El coste económico se reducía bastante porque la mano de obra era gratis, pero así y todo debió costar muchísimo dinero en una España que se moría de hambre después de una guerra civil, amenazada por una guerra mundial y más tarde aislada por el bloqueo internacional. Nada de eso hizo desistir al entonces llamado Caudillo de su propósito funerario. Pronto comenzaron a llegar restos humanos de cementerios militares dispersos por toda España, y hasta algunos años después no llevarían en procesión el féretro de José Antonio Primo de Rivera, enterrado en Alicante desde su fusilamiento en 1936. Lo enterraron en el lugar de honor que para él habían excavado en el altar mayor de la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos. Nadie lo sabía entonces, pero el general Franco se reservó el otro lado del altar para reposar eternamente cuando le llegase su hora".

(Hotel Madrid. Sevilla. Ediciones Algaida 2000.)

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