los blogs de Canarias7

Archivos Abril 2013


zzxcFoto0404.JPGLa estética social cambia con las épocas. Las Tres Gracias de Rubens, el ideal de su tiempo, eran regordetas, en el Romanticismo se llevaban las tísicas, en 1900 las llenitas y en los años veinte las delgadas para bailar el charlestón. Las estética de la postguerra era la de las mujeres con curvas: Lana Turner, Carmen Sevilla, Marylin, Sofía Loren, Elizabeth Taylor, Debora Kerr, Sara Montiel o Ava Gardner, con excepciones como Lauren Bacall y Audrey Hepburn. Y no es verdad que esos cánones se persigan para gustar más a los hombres, el machismo ha sido y es mucho, pero con eso nunca pudo; las mujeres se visten y se cuidan para las mujeres y sobre todo para sí mismas. Los hombres actuales han aprendido de ellas, van al gimnasio y se visten bien para impresionar en la vida y en los negocios, y dicen que para gustarse más a sí mismos. En la atracción tampoco funciona; si dos personas se atraen, poco importa la talla del pantalón, o si el vestido es de Zara o de Valentino. Eso sí, mejor con cremallera... No es por nada...


zzPICT0h046.JPGEl refrán dice que en abril aguas mil, pero resulta que el refranero es castellano y aquí estamos muy lejos de Castilla. La Semana Santa ha estado pasada por agua en buena parte de La Península, por lo que parece que el refrán es bueno, pero aquí seseamos y, aunque en el mentado refrán no hay ces ni zetas para sesear, no nos ha pillado ni siquiera la cola de la dichosa borrasca. El agua siempre ha sido un gran problema en Canarias, es un sufrimiento histórico, pero en estos momentos, con la población que soportan las Islas, con la disminución de los acuíferos y con la dependencia hidráulica de la energía derivada del petróleo, estamos en el filo de la navaja. No es alarmismo, es prevención, y no sería mala idea que se iniciase un plan para en un tiempo prudencial pudiéramos tener agua con energías que nosotros podamos producir (sol, viento, olas del mar...) Lo que pasa es que aquí nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y cuando no llueve nos acordamos de las potabilizadoras. ¿Y qué pasaría si no llegase aquí el petróleo?


En estos días se habla mucho de Portugal por el eniversario del 25 de abril de 1974, cuando se produjo la Revolución de los Claveles que acabó con la dictadura que asolaba ese país desde 1926. En España, siempre se ha mirado a Portugal por encima dle hombro, cayendo en el mismo agravio que achacamos a Francia con respecto a nosotros. ztzs+claveles+1974[1].JPGPero Portugal, un gran país que también fue un poderoso imperio, puede darnos muchas lecciones en casi todo. Para empezar, aquella dictadura salazarista fue derribada por lo militares sin disparar un solo tiro, que si los comparamos con nuestro ejército se nos cae la cara de vergüenza, puesto que aquí era quien sostenía la dictadura. Luego construyeron una democracia, y aunque hoy Portugal sea un país rescatado (sufrió también el engaño y el espejismo de una UE igualitaria, y un euro que finalmente es un marco alemán disfrazado), tiene conciencia de su situación, un paro del 16% frente al 27% español y el 34% canario, y unas instituciones que actúan frente a la voracidad bancaria o contra los ajustes abusivos. El Tribunal Constitucional portugués echó abajo los últimos ajustes del Gobierno por inhumanos, y lo hizo en pocos meses. Aquí, si es que alguna vez nuestro TC llega a pronunciarse sobre los recursos presentados, será en ocho o diez años, lo que indica que la justicia portuguesa es mucho más ágil que la española. Y ahora están en la calle. De manera que, en lugar de menorpreciar a Portugal debiéramos mirarlo como estímulo y, sobre todo, unirnos con él y con todo el sur para acabar con esta dictadura económica. Así que Portugal es mucho más que la memoria romántica de un fusil con un clavel en la bocacha del cañón (*).

(*) No sé si el dato es cierto, pero entonces se dijo que los soldados salieron a la calle con las armas descargadas, no llevaban una sola bala encima.


En teoría, la literatura escrita en Canarias debiera estar saltando de regocijo, porque en la primera mitad de cada año hay tres celebraciones que tendrían que ponerla en el ojo del huracán y en los escaparates de las librerías. Cada 21 de febrero se celebra el Día de las Letras Canarias, un fecha que se puso ahí hace siete años porque es el aniversario de la muerte de Viera y Clavijo para hacer visible lo que se escribe en Canarias; el caso es que, siete años después, no hemos salido del propio Viera. Luego viene el 23 de abril, el Día del Libro, por aquello de aniversario de la muerte de Shakespeare y Cervantes, el día que debe relumbrar nuestra lengua y se entrega el premio máximo del español que lleva el nombre de don Miguel, y que en Canarias se limita a una firma apresurada de libros de algunos escritores.

Finalmente, casi siempre a caballo entre mayo y junio, se levanta la Feria del Libro (no sé cómo será este quinto año de la era de los recortes), y las casetas se llenan (o se llenaban) de bet-sellers, premios rimbombantes, éxitos editoriales nacionales y alguna esquinita para algún libro isleño que puede que alguien vea entre tanto título de los que anuncian en televisión. Es decir, lo que debiera ser una verbena continuada de apoyo a nuestra literatura se ha convertido en una especie de exhibición a plazos de lo que parece que sea más una agonía que una fiesta.

ssCIMG1210.JPGAsí, una fecha como el 23 de abril no sé si pasa con pena, pero sí estoy seguro de que transcurre sin gloria. En realidad no ocurre, no tiene lugar, no sucede, no se da, no acaece, no sobreviene... (no sigo porque me da pereza levantarme a mirar del diccionario de sinónimos). El Día del Libro, como el anterior de Las Letras Canarias y los que siguen de la Feria del Libro pasan sin existir, atravesando un bosque de indiferencia general de los responsables públicos (hay muchas clases de responsabilidad cultural), libreros empeñados en colocar torres de historias de vampiros o de conspiraciones masónicas y un sentir colectivo de mirar a quien escribe como un caradura mendicante que molesta.

Es lógico, ninguna de las personas que escriben en esta tierra ha marcado goles en el Mundial o en la Eurocopa, no canta en un grupo musical eurovisivo ni presenta un espantoso programa de telebasura. Es que la gente que escribe en Canarias ni siquiera se toma la molestia de apuntarse al casting de Gran Hermano, y así no hay manera.

Tal es la atonía y el desinterés, que en una pasada edición de la Feria del Libro este periódico pidió a siete libreros que exponían en el parque de San Telmo que recomendasen siete libros cada uno. Es evidente que hubo coincidencias en algunos títulos de moda, pero de las cuarenta y nueve posibles respuestas hubo ¡solo una! que recomendaba un libro escrito en Canarias, y era Faycán, de Víctor Doreste, un clásico, nada de un escritor vivo. A la conclusión que se puede llegar inmediatamente es que en Canarias no hay escritores vivos, que el último poeta que respiraba del que se tiene noticia es Andrés Sánchez Robayna, y que después de los narradores de los años setenta hay 33 años de silencio narrativo absoluto.

ssCIMG1214.JPGPor fortuna no es así. Después de que en los años 80 se condenara al silencio -así llamé a mi generación- a casi toda la literatura post-boom, del que casi por complicidad nos salvamos remando a cuatro manos la inolvidable Dolores Campos-Herrero y quien esto escribe, se destapó la hoya a presión de los que sí creaban pero no había forma de que publicaran. Esto sucedió al final de la década gracias a iniciativas como Nuevas Escritura Canarias y a algunos premios literarios que, a salto de mata, daban a conocer nuevos nombres. Y la cosecha siguió en los años noventa y ya en este siglo, por lo que podemos decir que la creación literaria en Canarias está probablemente en el mejor momento de su historia, aunque no se refleje así en la sociedad por razones que en cualquier otro lugar no se entenderían.

zzzmjut.JPGPor ceñirnos solo a la narrativa (la poesía siempre ha estado y sigue ahí como un tren imparable) y a los últimos meses, puedo hablar de una recolección magnífica de narrativa. Hay que hablar de las recientes publicaciones de María Jesús Alvarado (Sorimba), Santiago Gil (Yo debería estar muerto) o Elio Quiroga (El despertar), que son géneros distintos pero novelas con la garantía de la solvencia demostrada por sus autores. No hay que dejar atrás la incursión histórica de Carlos Álvarez en su magnífica visión de la figura y la época de doña Beatriz de Bobadilla, condesa-viuda de La Gomera, de autores de gran valor literario como Antolín Dávila, Eduardo González Ascanio, Angeles Jurado, Eduvigis Hernández o Berbel, poeta contrastada que hace su primera expedición a lo grande en la narrativa con un bello libro de relatos.

Anoche se presentó la última novela de Juan R. Tramunt, Piel de lefaa, una novela muy curiosa en la que lo detectivesco, lo político, lo humano y lo etnográfico se entremezclan en una narración que no se deja soltar una vez se entra en ella, en un recorrido que nace en Canarias y se mueve por Europa y el Magreb tan querido por el autor. Y luego José Luis Correa, que nos hace su sexta entrega del entrañable y a veces irritante detective Ricardo Blanco; me refiero a Blue Christmas, una novela que comparte título con una memorable canción de Elvis Presley, pero que respira en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, con un desparpajo encomiable y sin complejos universalistas (lo que la universaliza). O Alexis Ravelo -otro amigo, como los otros, qué quieren, soy de muy malas compañías-, que nos dio la última entrega de su detective Eladio Monroy en Morir despacio, y casi sin dejarnos respirar, La estrategia del pequinés, una novela negra-negrísima con la tinta aun fresca; en ella da descanso a su hasta ahora detective-bandera y nos lanza por un tobogán trepidante que ha recibido elogios hasta de Andreu Martín uno de los santones del género en España.

ssCIMG1226.JPGRavelo y Correa se suman así al tren de la novela negra en el que viaja hace tiempo Antonio Lozano. Este género está ahora en un gran momento editorial, y se habla mucho de ello, aunque también es verdad que hace un cuarto de siglo ya se publicaron algunas novelas de este género, como Los días del paraíso, que su autor, León Barreto, ambientó en las corrupciones mafiosa del sur grancanario. Pero entonces no soplaba ese viento a favor del género. En cuanto es este asunto, siempre he repetido lo que un día dijo el inefable José Manuel Lara: "no conozco sino dos clases de novelas, las buenas y las malas". Y esto, que suena a boutade, no lo es, y en nuestros narradores se da la circunstancia de tienen la manía de escribir bien. Cuando se habla de géneros de novela, se pretende muchas veces aminorar la importancia de estos libros frente a las llamadas "novelas literarias", aunque yo no conozco ninguna novela que se precie que no lo sea. Y con esa estúpida vara de medir convertiríamos en autores de segunda fila a Ray Bradbury, Dassiel Hammet, George Orwell, G.H. Wells, Huxley, Chandler... Un disparate.

Por lo tanto, he descubierto que en Canarias hay narradores vivos y buenos, y si queremos crecer colectivamente todos debemos apostar por nuestra literatura, la clásica y la actual, porque es fundamental para el avance de Canarias como sociedad. Feliz semana cervantina y ojalá nos veamos en la Feria del Libro apoyando a nuestros autores con el mismo entusiasmo que se vitorea un gol de la UD Las Palmas. Como actúan en los países punteros de Europa, y así les va.
***
(Este trabajo se publicó en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7 el miércoles 24 de abril de 2013). Las fotos proceden de un acto que se realizó hace dos años en la feria del Libro de Las Palmas, y si Antolín Dávila y Carlos Álvarez no aparecen es porque aquel día no estaban.


Para que no se me acuse de antinorteamericano, digo de entrada que Estados Unidos me parece un país que puede dar lecciones al mundo en muchas cosas, que tiene una gran capacidad de iniciativa, trabajo y sufrimiento y que, como en todas partes, hay personas buenas, malas y mediopensionistas. Lo que critico es el papanatismo de Europa y el resto del mundo, que parece que ven las cosas con ojos norteamericanos. Esto se debe sin duda a la gran influencia que tienen los medios de comunicación estadounidenses y su proyección como centro emisor de contenidos culturales.

zzzpuentes[1].jpgCuando acabó la II Guerra Mundial, Europa estaba destrozada, la gran industria del cine alemán y las incipientes que había en el resto de los países quedó a cero, y esos diez años, hasta 1955, supusieron el apoderamiento del mercado europeo por la gran industria de Hollywood. Luego todo ha sido fácil para ellos, puesto que se han hecho con el control de los audiovisuales en todo Occidente. A partir de ahí, el cine y las series de televisión han creado una manera de mirar americana en Europa. Se ha visto con el atentado de Boston, terrible y condenable sin paliativos. La crítica es que en los medios europeos se arma más revuelo por tres muertos norteamericanos que por los centenares del terremoto de China, sencillamente porque no miramos con los ojos de los medios chinos. Así, parece que hay muertos de primera y muertos de segunda, y una semana después del suceso todos los telediarios europeos abrían con la "noticia" de que en Boston se había guardado un minuto de silencio por las víctimas del atentado. El atentado sí, pero que un minuto de silencio en Boston sea cabecera de noticiario en Londres, Berlín o Madrid (en Roma iba antes que la reelección de Napolitano como presidente italiano, el colmo) hace que tal vez haya que plantearse qué futuro quiere Europa para sí misma.

Por cierto, antaño, en esta fecha, solía ser Día del Libro. ¡Qué tiempos!


zzzFoto0580e.JPGEn la actual coyuntura política, los hay que pueden, que no pueden, que quieren y que no quieren. Rubalcaba quiere y no puede, Rajoy puede y no quiere y Mas ni quiere ni puede. Hay otros que, aunque cuentan, están limitados en alguna de las dos cosas, o en ambas: Paulino tal vez quiera pero puede poquito, Cayo Lara podría querer, si fuese al mismo psicólogo que Giñán. Los demás no cuentan. De manera que, la pelota está en el tejado de tres, y sólo hay otros tres que pueden ayudar a recuperarla. Pero hay algo con lo que no cuentan, o no quieren contar, y son los movimientos ciudadanos, que ya van ganando algunas batallas aunque desde la derecha les caen chuzos de punta, y un día los llaman proetarras y otro fascistas. Luego está La Iglesia, que juega al policía bueno (la sonrisa incalificable del papa Francisco) y al policía malo (el látigo inquisidor de Rouco Varela). Europa dice cosas que se aplican a rajatabla cuando son negativas y que se despachan con un "ya veremos" cuando son positivas. El FMI vive en la esquizofrenia de dos discursos distintos e incompatibles y hace diez años que no acierta una. De manera que los que quieren no pueden y los que pueden creen que son enviados de los dioses y que el poder les pertenece por designio. Así que, entre la mala fe y la inoperancia está cada vez más claro que tendrán que ser los ciudadanos los que muevan ficha. ¿El Rey y la Casa Real? ¡Uf, vaya día de calóoooo!



Hace unos meses, observando la miopía de la clase dirigente, escribí este post. Ahora, cuando la miopía se ha vuelto ceguera, asistiendo perplejo a las pequeñas batallitas internas de los partidos y asombrado por la torpeza de la Casa Real, decidí escribir un post, pero recordé que iba a repetir uno de julio del año pasado; así que vuelvo a publicarlo porque hoy es más adecuado si cabe que entonces. Es este:

BAILANDO EN EL TRIANÓN

María Antonieta celebraba una fiesta detrás de otra en un palacete anejo al de Versalles que llamaban Trianón. No bien acababa una empezaba la otra, con música, bebida, danzas y una gran competencia en el vestuario, tanto masculino como femenino. El gasto era inmenso, y una corte corrupta dilapidaba el dinero que le sacaban al pueblo. Desde luego, no sería porque no se les dijera, porque muchos llegaron a Versalles avisando de que la gente estaba ahogada y resultaba cada día más difícil contener el descontento. Se cuenta que en el último invierno antes del estallido de la Revolución la reina estrenó una media de cinco lujosos vestidos por día, que jamás repetía, aderezado con joyas, sombreros y zapatos de similar rango. Llegaban más advertencias, pero ellos seguían bailando en El Trianón. Luego pasó lo que pasó.

versalles[1].jpgLa comparación es evidente. Mientras unos siguen de fiesta en su Trianón de viajes, grandes salarios superpuestos, beneficios incontables, robando directamente y creyéndose seres especiales con derecho a todo eso, otros pagan y pagan más, y cobran menos, estrangulados y encima aguantando reproches de los que miran desde el palacete. Y ya están cansados. De vez en cuando, por la ventana lanzan a la multitud una Eurocopa, pensado, como los romanos, que al pueblo se le doma con pan y circo. Lo que pasa es que empieza a haber poco pan. La historia se repite si no se aprende de ella, y por eso la gente sale a la calle muy cabreada por esa música que llega desde El Trianón. Están avisados.


Estamos acostumbrados a que las personas con responsabilidades públicas mientan, se acojan a las medias verdades, a los sofismas o a la hipocresía pura y dura. También meten la pata, o mejor dicho, la lengua, diciendo disparates que seguramente dan la medida de su inteligencia y sobre todo de su ideología. Suele ocurrir que a menudo estos desmanes se acumulan, como si vinieran por ráfagas, y en estos días no salimos de la perplejidad ante las palabras de uno para meternos en el asombro, la indignación o incluso la carcajada que nos producen en cadena los siguientes. Sin ser exhaustivos, podríamos empezar con la ministra Fátima Báñez, que sin pestañear ni ruborizarse dice que las personas jóvenes y no tan jóvenes que se van al extrajero en busca de un trabajo que aquí no encuentran son exponentes de la "movilidad exterior"zzzzcDSCN4045.JPG del mercado de trabajo. No se quedó atrás la Consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias al decir que la causa de que haya problemas económicos en su departamento es que la gente alarga demasiado su vida con los avances sanitarios. La Cospedal no podía faltar a esta fiesta, pues afirman que llegó a decir en una reunión (no hay grabaciones) que los votantes del PP pagan todos su hipoteca; luego le adjudicaron que había dicho que preferían no comer antes que dejar de pagar la hipoteca; ella dice que no fue así, que fue lo anterior, y yo la creo, porque supongo que conoce a todos los votantes del PP, al menos a los que tienen hipoteca. La cosa es que no se entiende cómo es capaz de tener información de las cuentas de todos sus votantes y no se entera de las de su partido. Y así muchos más se han cubierto de gloria con frases lapidarias y disparatadas: Martínez Pujalte, el alcalde de Sevilla... Pero de todos ellos, el que se lleva la palma es el ínclito obispo de Alcalá, monseñor Reig Plá, que insiste en su cruzada afirmando que las leyes de aborto que se hacen ahora son el resultado de una conspiración internacional de la ONU, la UNESCO, el Parlamento Europeo, los gobierno y los sindicatos para hacer que disminuya el número de habitantes del planeta. En fin, como decían cuando yo era niño, la lengua en España no paga impuestos y también que las copas son el diablo.


zzzestrellasmm.JPGTagore escribió: "No debes llorar por el Sol porque las lágrimas te impedirán ver las estrellas". Yupanqui cantaba: "En esas anochecidas, llenitas de oscuridad, a 'naide' le ha de faltar una estrellita prendida". Los chinos dicen que todo hombre es capaz de ver en el cielo tantas estrellas como días vivirá. Espronceda hablaba con el Sol, Buenaventura Luna con el satélite de su nombre, Agustín Millares con las estrellas y Bécquer comparaba la sonrisa de la amada con el cielo. El hombre, desde su más íntima expresión transcendente, a donde primero mira es al cielo, porque venimos del cosmos y acabaremos siendo polvo cósmico. La poesía de los astros y el firmamento no es una cursilería, es la constatación física y real de la pequeñez del hombre en la infinitud del tiempo y el espacio. Cada vez que sabemos de un meteorito o de una lluvia de estrellas debemos recordar que nosotros también estamos compuestos por leve materia de cometa envuelta en vapor de agua. Y lo olvidamos siempre.


PRESIDENTE DE TYFGC SL- He convocado esta reunión porque en vista de la iniciativa de un teleférico entre Tejeda y el Roque Nublo, y la proclama de San Mateo de que hay una petición anterior para instalar el artilugio entre el casco de dicho municipio y la Montaña Cabreja, he estudiado el asunto y veo que esto de los teleféricos, combinados con algunos funiculares, puede tener un futuro fabuloso. Casi cada puebo de Gran Canaria tiene su montaña que lo preside, y así se podrían instalar docenas de aparatos colgantes para agilizar las comunicaciones en toda la isla, que para mayor necesidad, es cónica y semeja una montaña casi perfecta. Por eso, he creado Teleféricos y Funiculares Gran Canaria SL, una empresa que abarcaría toda la isla, necesitada de esos medios de comunicación hasta ahora olvidados.

UN ASISTENTE- ¿Y qué líneas tendría?:

PRESIDENTE DE TYFGC SL- Muchas, pueden llegar a cincuenta; como les digo, San Mateo-Montaña Cabreja; Castillo de La Luz-Faro de La Isleta; Valsequillo-Montaña del Helechal- Puerto de Las Nieves-Tamadaba (por Punta Faneque); Presa de Soria-Ayacata; Tafira-Bandama; Montaña Cardones- Montaña de Arucas (con un ramal a Bañaderos); Teror-Balcón de Zamora; Arteara-Montaña de Fataga; Risco Blanco-Santa Lucía; Fontanales-Pinos de Gáldar... Y otras muchas.

zteleférico.JPGOTRO ASISTENTE- Pero deja fuera nada menos que Tejeda, que es de lo que se habla más.

PRESIDENTE DE TYFGC SL- Tejeda sería un nudo especial, pues saldrían de allí las líneas que van al Roque Nublo, al Bentaiga, al pinar de Pajonales y a Artenara. Cada terminal podría unirse a la siguiente, y así tendríamos una tela de araña de teleféricos y funiculares que unirían prácticamente toda la isla. Ya está creada la sociedad, yo soy el presidente y tiene tres socios; además de mí, forman parte de ella un primo segundo por parte de padre y una señora que conocí en la cola de los embutidos del supermercado, pero está abierta a nuevas incorporaciones, y a la captación de inversiones de distintos fondos, sean de aquí o de fuera, y podemos ir vendiendo bonos de viaje a buen precio para usar en el futuro. El caso es recaudar, ya saben...

UNA SEÑORA DEL FONDO A LA DERECHA- ¿Y va a haber subvenciones públicas?

PRESIDENTE DE TYFGC SL- Por supuesto, ya he tenido algunos contactos. Ya verán como el proyecto queda precioso.

LA SEÑORA QUE INSISTE- Pero si no se hace hay que devolver las subvenciones, el dinero de los inversores, y el de los bono-viajes.

PRESIDENTE DE TYFGC SL- Buenoooo ... esooo... en cuanto a las subvenciones, ahí tienen Tindaya, y los inversores y compradores de bonos... Ya han visto lo de Las Preferentes.


Este año parece que la UD Las Palmas tiene opciones de ascender a primera división, y me alegra la ilusión que mucha gente tiene, porque eso significaría que el año que viene se podrían ver en nuestro estadio los grandes nombres del fútbol español, enrolados en los equipos de postín. Al mismo tiempo, esta ilusión colectiva me inspira ternura, porque no estoy seguro de que ascender sea un buen negocio para la UD, y si no lo es tengan por seguro que no ascenderá. Los derechos de televisión y los grandes patrocinios se los llevan los grandes, que de esa forma acrecientan el abismo entre ellos y el resto. Ya hasta el Atlético de Madrid es un equipo pequeño, que se ve obligado a vender a sus mejores jugadores para sobrevivir. Un año hace una buena liga el Villarreal (al siguiente año desciende), ahora le toca a la Real Sociedad o al Málada, pero ya no es posible pensar siquiera en ganar la liga como antaño lo hicieron el Valencia, el Deportivo de la Coruña e incluso aquella mítica Real Sociedad de los años 80. Quien manda es el dinero, que genera más dinero, y en este círculo vicioso la liga española solo tiene dos opciones ganadoras. Se lucha por el tercer puesto, porque el dinero hace posible que los grandes compren aquí y allá y conformen verdaderas selecciones. Hace unos días, un locutor que retransmitía el partido del Real Madrid en Turquía decía que en aquel momento en el equipo merengue solo jugaba un español, el portero. El Barça maquilla el asunto con su historia de La Masía, pero finalmente paga millonadas por jugadores de otros países (Abidal, Alves, Alexis, Mascherano, Adriano), españoles (Villa) e incluso por algunos que se le escaparon cuando se formaban en juveniles (Piqué, Cesc, Alba...) por no hablar del potencial económico necesario para ir a buscar promesas de Messi, Iniesta o Pedrito y luego mantenerlos a ver si alguno de los sapos se convierte en príncipe, porque muchos son los llamados y solo de vez en cuando suena la flauta.

zzUD.+LAS+PALMAS+SUB.jpgEs el dinero; si la UD Las Palmas asciende seguramente tendrá que sobrevivir con la cantera, y si alguno destaca se lo llevará uno de esos equipos millonarios, español o europeo. Por eso me inspira ternura esa ilusión ingenua de quienes piensan que la UD Las Palmas puede volver a ser lo que fue durante un par de temporadas hace 40 años. Es posible, pero sin duda sería flor de un día; con las condiciones de hoy, Guedes, Tonono, Germán, Justo Gilberto, Martín Marrero o León (vaya equipazo) habrían volado muy lejos, y sería lógico y humano. De hecho, algunos lo intentaron, pero entonces funcionaba el derecho de retención de los clubs. De todas formas, ojalá me equivoque en todo lo que he dicho.


He repetido estos días que da la impresión de que, además de que cada vez hay más niebla hacia el futuro, se nos está liquidando el pasado. Desde hace unos meses, se ha convertido en tristemente habitual la noticia de la desaparición de alguien que significó mucho en la conformación de la vida diaria de millones de personas, y a veces, como ahora, vienen en cascada. En el mundo de la cultura ha habido una especie de majo y limpio, coronado con la muerte el lunes de Sara Montiel, que, pese a quien le pese, ha sido un icono del cine durante más de medio siglo. Y ese mismo día, el 8 de abril, a la una de la madrugada, también fallecía el escritor José Luis Sampedro, aunque la noticia no se supo hasta un día después, una vez incinerado y por propia voluntad porque no quería un circo mediático alrededor de su cadáver.

zzjos-luedro[1].jpgJosé Luis Sampedro es un escritor muy peculiar. Tardío en la publicación, como si intuyera que tendría una lúcida vida casi centenaria, es autor de algunas de las novelas que más impactaron en nuestra sociedad: Octubre, octubre, La vieja sirena, La sonrisa etrusca, además de otras que incluso han visto su adaptación a la gran pantalla. Pero no hay que olvidar que Sampedro era economista, catedrático durante décadas y por lo tanto conocedor de los mecanismos económicos que rigen nuestro mundo, y en ese aspecto siempre se distinguió en sus ensayos y en sus actuaciones públicas por su claridad en el discurso y por su denuncia de los entresijos truculentos que ponían el trabajo al servicio del dinero, y no al revés, como debiera ser.

Si siempre estuvo alineado con las voces críticas, en sus últimos años se distinguió por sus mensajes que ponían sobre la mesa la injusticia de una sociedad pensada exclusivamente para el capital. Escribió el prólogo de la traducción al español del libro ¡Indignaos! de Stéphane Hessel, y con su avanzada edad fue una de las voces más escuchadas por las generaciones más jóvenes, integradas en movimientos ciudadanos como el 15-M. Solía decir Sampedro que los intelectuales o se venden o se les silencia, y el suyo es un caso muy especial, porque se automarginaba voluntariamente de los grandes medios, aparecía lo necesario y denunciaba situaciones injustas. La paradoja es que no se le pudo silenciar a pesar de pertenecer al grupo que, según él, estaba condenado a ello porque nunca estuvo en venta.

Su trayectoria literaria ha sido bien reconocida oficialmente y por la legión de lectores que le seguían y que sin duda continuarán leyéndolo. Su ejemplo de coherencia vital es seguramente el libro que nunca pensó escribir pero que es también una de sus obras más importantes. Siempre tuvo una visión humanista de la vida, y la llevó hasta al final, haciendo de su muerte su último acto íntimo y personal. Fue un gran escritor y un buen hombre. Descanse en paz.
***
(Este trabajo fue publicado en la edición impresa de Canarias7 el miércoles 10 de abril).


zsaritiss.jpgLa gente se muere; por lo visto es normal, aunque recuerdo a un campesino que cuando se enteraba de que alguien había muerto solía decir: "¡qué raro, pero si no tenía costumbre de morirse! La vida es una carrera de relevos, pero uno está acostumbrado a que se hagan cada 100 metros y de uno en uno, pero últimamente esto va muy rápido. Es como si un ente superior hubiese dado la orden de que hay que liquidar lo que queda de una época en la que, dicen, la gente todavía tenía esperanzas y creía en el futuro. Pero ahora, encima de que nos roban el futuro, nos liquidan el pasado, y como el presente va muy justito uno ya no sabe qué pensar. Casi a la vez nos han llegado las noticias del fallecimiento de Margaret Thatcher y de Sara Montiel. La política británica fue, junto con Reagan y Juan Pablo II, una de las banderas del neoconservadurismo que nos ha llevado a la actual situación. Los que vinieron después simplemente bailaron su música, fueran Clinton, Aznar, Blair, Merkel, Zapatero o Bush. En cuanto a Sara Montiel, su esquela viene a unirse a la catarata de fallecimientos en el cine español durante los últimos meses: Tony Leblanc, JL Galiardo, Fernando Guillén, María Asquerino, Sancho Gracia, Pepe Sancho, y en la última semana Mariví Bilbao, Jesús Franco y Bigas Luna. Lo de Sara Montiel sí que cierra toda una época, porque aunque nunca fui fan suyo -para gustos se hicieron colores-, siempre fue una especie de mito artificial (mito al fin y al cabo), y, francamente siento mucho su muerte. A ver si esa máquina exterminadora que han puesto a funcionar para de una vez. Descansa en Paz, Sara.


zzzimpostoress.JPGVeo, leo y escucho lo que dilapidan algunos y siento vergüenza ajena. Las damas de este pelaje suelen gastarse tres mil euros al día en cuidado personal y acuden al rastrillo con un diamante de no sé cuántos quilates al cuello; los caballeros pagan fortunas indecentes por un yate en propiedad o miles de euros diarios por uno de alquiler, y dan fiestas que cuestan lo que un colegio. No temen al Estado ni a los jueces, el dinero les concede impunidad, sólo se temen entre ellos. Se dice que nunca van a la cárcel por falta de pruebas, y eso es falso, porque su forma de vida es la prueba de su maldad, y serían una llamada a la subversión si no fuera porque ellos fabrican la ignorancia, y encima, los hambrientos aplauden. Yo los metería en la cárcel porque tanto dinero junto nunca es legítimo. Y aunque lo fuera, son exhibicionistas, insultan a la gente y, en definitiva, son culpables porque se creen divinos; suponiendo que haya dioses, sólo puede haber uno (si es un dios no admite competencia), por lo tanto son, además, unos impostores.


zzpintar perro.JPGGran Canaria deber ser el lugar del mundo donde más polémicas surgen por metro cuadrado, las cultivamos y les echamos guano. Por cualquier cosa montamos una carajera, y eso estaría bien si desembocase en verdaderos debates que dieran luz al asunto y conciencia crítica a la sociedad, pero no, aquí se largan cuatro patujadas, se descalifica al adversario llamándolo imbécil, no hay quien ponga sobre la mesa un argumento que vaya más allá del insulto y al final no encontramos la raíz del arbolito que tan mimosamente se ha cultivado. Que voy a pintar un perro. Ni hablar, el perro lo pinta Fulano. ¿Y por qué no yo? Porque es usted un ignorante, un vendido, un traidor. Ya, de acuerdo, además de llamarme todo eso, supongo que tendrá argumentos técnicos para oponerse a que yo pinte un perro. ¿Argumentos técnicos?, por supuesto, es usted un mameluco... luego no hay quien pinte, el presupuesto se vence, el perro se oxida y mientras tanto en Tenerife han pintado una jauría entera.


zzzFoto0589.JPGEn la hermosa canción Adagio a mi país, el cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa escribió una sentencia demoledora: "Dice mi padre que un solo traidor vale por mil valientes". Busco en la actualidad y no encuentro a los mil valientes por ninguna parte, más bien diría que hay mil traidores, y los valientes están fuera de combate. Y es razonable que quien ha sido aplastado por un sistema de una crueldad infinita esté inerme, porque carece de capacidad de respuesta. Ellos, los traidores, tienen en sus manos todos los mecanismos del poder, desde las leyes al dinero, y se dejan manejar como marionetas en un juego virtual que está fuera de la realidad y solo está encaminado a mantener sus privilegios y los de sus amos, los dueños del mundo. Europa, el FMI y el BCE culpan a los gandules del sur, el gobierno central se queja de lo inflexible que es Bruselas y culpa a las autonomías por su derroche, y Paulino se queja de las restricciones estatales, reparte mal lo poco que hay y encima culpa también a los inmigrantes que nos quitan los puestos de trabajo. En resumidas cuentas, si un solo traidor vale por mil valientes, qué nos espera cuando los traidores se cuentan por miles. Lo más irónico es que los hemos elegido nosotros, pero no por ello dejan de ser traidores.

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