los blogs de Canarias7

Archivos Febrero 2012


Aunque hace un par de jornadas, Raúl del Pozo hizo una breve alusión a los yernísimos en su artículo diario, no me resisto a continuar por ese camino, porque los yernos y los familiares en general siempre han tenido cancha en los aledaños del poder, unas veces para reforzar el árbol del que son rama, otras para revolverse contra él o al menos para crearle problemas. Ahora que tenemos a un yerno ilustre en la picota, porque según dicen hizo valer su condición ante los aduladores de siempre, conviene recordar al conde Ciano, yerno de Mussolini, ministro de Exteriores del Duce y que por ello compadreaba con las camarillas cercanas a Hitler y a Franco, que nombró a su cuñado Serano Súñer ministro de Exteriores; también está el yerno del zpad304295].jpgGeneralísimo, afamado cardiólogo que incluso realizó el primer trasplante de corazón en España para no quedarse atrás cuando Barnard abrió esa ruta en Sudáfrica. Aseguran que maniobraba mucho y se valía de su posición. Luego están los que se vuelven contra el suegro, como fue el caso de Pompeyo, que era yerno de Julio César, miembros ambos del primer triunvirato romano. Pompeyo fue derrotado por César en Farsalia, en la última de aquellas guerras civiles que tanto gustaban a los romanos anteriores al imperio. Pero sin duda los yernos más malvados son los del Cid, los llamados Infantes de Carrión, que mancillaron en sus hijas el honor del Campeador y, por supuesto, recibieron su merecido. No vale aquí el yerno de Aznar, porque fue al revés, primero estuvo en las cercanías del poder y luego fue yerno. Y esto entronca con el nepotismo, que es la tendencia de los poderosos a dar prebendas y cargos a sus familiares y de ello existen muchos ejemplos, desde el ateniense Pisístrato a los papas de la Iglesia, que hacían cardenales a sus sobrinos (en rigor, no hace falta ser sacerdote para lucir el capelo cardenalicio). Y, por supuesto, no podemos olvidar a Napoleón, que iba nombrando a sus hermanos reyes cuando dominaba España, Nápoles, Roma o Wesfalia, y así se creó la Casa Bonaparte, que dio más tarde un emperador a Francia (el último). Es como en la mafia, pues Michael Corleone (*) se llevaba por delante a quien no cumpliera con la familia, fuese su cuñado o incluso su hermano Fredo (nada personal, negocios). La familia cercana al poder siempre ejerce su influencia, y cuando se ve muy arriba incluso asalta la cabeza de ese poder. Debe ser la naturaleza humana.
***

(*) Michael y Fredo Corleone, representados en la foto por los actores Al Pacino y John Cazale, son personajes de ficción El Padrino, novela de mario Puzo llevada a la pantalla por Francis Ford Coppola.


Cada día nos llega una nueva versión del idioma. Por una parte están los escritores, que se dicen que crean lenguaje precisamente porque a menudo se saltan la norma, lo cual lleva a los estudiantes a una empanada mental, porque leen en sus manuales que Gómez de la Serna es un maestro de la lengua riguroso y preciso (sigue la norma a rajatabla) y le dan el mismo título a Juan Goytisolo porque fuerza el lenguaje, lo que les induce a pensar que se lleva por delante media Academia. Por otra estan los comentaristas deportivos, que dan significados distintos a las palabras; dicen, por ejemplo, que Pichici convirtió el penalty, y cabe preguntarse si lo convirtió en mariposa o en conejo, y como ya uno no se cree nada piensa que cuando el locutor dice que el defensa "encimó" al delantero, transformando un adverbio de lugar en verbo, está cometiendo un error, y resulta que no, que el verbo "encimar" está recogido en el diccionario de la Real Academia. Más empanada. Vienen después los políticos, cuyos maestros son sin duda Grucho Marx y Cantinflas, porque hablan y nunca se sabe exactamente lo que dicen, aunque da igual porque siempre significa que vas cobrar menos, pagar más impuestos y tener peores servicios; y los profesionales del Derecho, que vete a saber de dónde sacan tanto tecnicismo que no se corresponde con la vida, hasta el punto de que el Tribunal Supremo puso por escrito ayer mismo al sentenciar sobre el caso de los crímenes del franquismo que Garzón "erró al calificar los hechos como crímenes contra la humanidad"; que yo sepa, los muertos no eran gatos siameses ni palomas mensajeras, sino seres humanos exterminados por sistema. Sigue la empanada.

zlatines.JPGY siempre están los lingüistas, que son los técnicos del asunto, y hasta ellos yerran, porque si dos están en desacuerdo (cosa que ocurre con frecuencia) es que al menos uno está equivocado. Por eso me da mucha risa cuando dicen los editores peninsulares que los canarios abusamos del "ustedes", que por cierto está permitido y documentado por la sacrosanta RAE, y son los mismos que tildan de maestro del idioma a Miguel Delibes, que cometía un laísmo cada dos renglones, lo cual me parece bien porque así se habla en Valladolid, que es el habla que usaba don Miguel. Así que, al final, está el pueblo, que somos todos, hasta los catedráticos, y metiendo eso en una coctelera sale un jugo que es la lengua, y que cambia constantemente. Si no cambiase, seguiríamos hablando latín (ahora entiendo lo del Vaticano).


zsahhhhar.JPGNo es la primera vez que sale a colación la pervivencia de nuestra lengua en la vida diaria del pueblo saharaui. Ellos tienen una lengua propia, pero los muchos años de colonización española también los hizo partícipes de la lengua de Berceo. Ahora, que estamos en fechas de aniversario de la fundación de la RASD, son muchas las personas del mundo de la lengua y de la creación que demandan del Gobierno la presencia del Instituto Cervantes en los campamentos de refugiados de Tinduf, porque allí se estudia en español, se habla español y habrá que cuidarlo, porque si el propósito del Cervantes es fortalecer nuestra lengua en todo el planeta, no se entiende que se abran delegaciones en lugares tan recónditos con Islandia o Japón, y no se cuide un lugar y un pueblo que ya habla español y que quiere seguir haciéndolo. El francés nos está quitando la lengua en Guinea Ecuatorial, como el Inglés arrasó con el español que se habló en Filipinas durante cuatro siglos. Ignorar el Sahara en el Instituto Cevantes es malvender la propia lengua, y eso es algo que se contradice con lo que se predica desde la propia intitución. Así que, desde aquí demando esa presencia cervantina en El Sahara, pues allí el español no es ajeno, y es más necesario el Cervantes que en Buenos Aires o incluso Nueva York, donde el español se abre paso por su cuenta con una enorme fuerza. Pero no se trata de cerrar nada, sino de abrir espacios nuevos y fundamentales.

***

(Abundan más los mapas de la zona en francés que en español)


Sí, muy artificial, muy americano, muy comercial, pero sigue siendo el Oscar, y como se suele decir "algo tendrá el agua cuando la bendicen", aunque pocos se acuerden de Clift Robertson, Gloria Stuart o Lewis Milestone, que ganaron una estatuilla, y sigamos recordando la elegancia de Cary Grant, la dureza de Robert Mitchum o la belleza letal de Kim Novak, que nunca la consiguieron. Es la magia del cine, pero también es cierto que la mayor parte de los nombres legendarios tuvieron al menos una vez un Oscar en sus manos. Pasa lo mismo que con los Premio Nobel de Literatura. En cualquier caso, esta noche es especial para el cine.

zzzoscarr.JPG

APUNTES A DESTIEMPO

Y yo me pregunto: Si la película se llamaba El Tercer hombre, ¿por qué solo están Joseph Cotten y Orson Welles en la foto? Welles parece decirle a Cotten "Desengáñate Joseph, el premio será este año para José Ferrer por Cyrano de Bergerac" (a Cotten tampoco le dieron nunca un Oscar). El tercer hombre debe ser Oliver Reed, que fue nominado al Oscar al mejor Director en 1951 por esa película, que ganó Mankiewicz por Eva al desnudo. Y andaban por allí nada más y nada menos que Huston, Wilder, Cukor, Bette Davis, William Holden, James Stewart, Eleanor Parker y siempre Disney. Fue el año de, además de las mencionadas, La jungla del asfalto, La minas del rey Salomón, El halcón y la flecha, Arroz amargo, Flecha rota y es el de Cenicienta, una de las joyas de los dibujos animados clásicos. En Sunset Boulevard (llamada en España El crepúsulo de los dioses), aparecían dioses de la talla de Gloria Swanson, Buster Keaton, Erich von Stroheim y hay un cameo memorable de Cecil B. De Mille, que tampoco recibió nunca un Oscar ni como productor ni como director, a pesar de haber sido uno de los fundadores de la Academia y del Hollywood que hoy conocemos.

zzthe-third-man[1].jpg

¿Que por qué traigo ahora esa ceremonia de 1951? No sé, tengo predilección por ese año, porque creo que hubo una muy de buena cosecha en casi todo, pues se publicaron El guardián entre el centeno, Memorias de Adriano y, por qué no decirlo, La Colmena. Y dejémonos de tonterías, según Carlos Tena y otros historiadores, el 6 de octubre de1951, a mediodía en Nueva York, el disc jockey Alan Freed le puso nombre al rock and roll por primera vez en una emisión de radio.
***

Cotten.- Orson, ¿cuándo voy a ganar un Oscar? Soy tan bueno como Cooper, Gable o Bogart.

Welles.- Nunca, Joseph, nunca. Los Oscars son para los niños bonitos como Gary Grant, Robert Taylor, y Tyrone Power. (Vaya ojo tenía el citizen Kane).


No sé si les pasa a ustedes, pero últimamente me tropiezo con demasiadas personas con las que hablo y es como si no hablara, porque tienen una idea que instantáneamente graban en su disco duro y luego da igual lo que les digas, se van y mis palabras es como si nunca se hubieran pronunciado. Un ejemplo básico:

zzzgklp.JPG-Te veo muy abrigado, con bufanda y guantes, ¿tienes gripe?

-No, tengo frío; por lo demás estoy muy bien.

-Te cuidado porque la gripe se complica a veces y puede ser grave.

-Te repito que no tengo gripe, es que soy friolero y me abrigo, nada más.

-Pues vale, me voy, y cuídate esa gripe...

Y esto me pasa con frecuencia y en asuntos mucho más importantes que la percepción de si tengo o no la gripe. Puede que le interese seguir manteniendo un prejuicio (juicio previo) sobre el otro, o le resulte muy agotador tratar de cambiar lo que le ha dictado esa primera impresión o idea, lo que los psicólogos llaman ahora efecto primacía. Y es terrible, porque casi no puedes abrir la boca. Y lo peor es que esa idea puede ser incluso anterior a la conversación pues el otro ya la trae de casa. Vean el ejemplo más alambicado:

-Ya sé que esa película no le gusta a los anti-Spielberg como tú.

-Oye, que yo no he dicho que la película no me guste. ¿De dónde diablos sacas esa idea?

-Si a ningún anti-Spielberg le gusta, ¿por qué iba a gustarte a ti?

-Pero es que a mí me gusta el cine de Spielberg, lo considero un clásico contemporáneo.

-Ya sabía yo que esta película no te gustaría, pero no te preocupes, tienes derecho a que no te guste Spielberg.

Encima te perdona la vida. Acabas siendo responsable no de lo que dices, sino de lo que el otro piensa que tú debes pensar. Me pregunto si siempre fue así, es un fenómeno inducido por la cultura del zaping o que la gente va tan estresada que no utiliza la capacidad de convertir las palabras que oye en un concepto nuevo que sustituya al anterior.


Siempre pensé que los malos de los cómics eran una fantasía imposible de tipos con la mente podrida que querían todo el poder, y siempre aparecían en lugares extraños, sórdidos, maquinando la manera de hacerse con el control de Gotham, Metrópolis o el planeta entero. El Joker, Lex Luthor y los malos de Dick Tracy daban a veces más risa que miedo, porque sus propósitos de ficción no parecían trasladables al mundo real, lo mismo que los de otros malos-malísimos de novela y película como Goldfinger y el Doctor No, de la saga del Agente 007.

zJoker-the-j.JPGViendo lo que está sucediendo en Europa, estos personajes empiezan a parecerme reales, porque sorprende ver que desde Alemania, con Francia como compinche, se estrangula cualquier posibilidad de reacción ante la crisis en la UE. Grecia supone el 2% de la economía europea, y realizar en aquel país una especie de Plan Marshall es calderilla para Bruselas. No lo hacen, y Alemania ya no tiene números positivos porque su gran potencia económica se basa en que su pujante industria produce mucho más de lo que consume, y entran divisas por la exportación. Pero, claro, si se paraliza la actividad en los países compradores, los alemanes tendrán que comerse sus excedentes de coches, lavadoras, televisores y demás productos industriales. Es un suicidio, y por eso extraña más el equistamiento fanático de Angela Merkel en unas políticas que son una soga al cuello que acabará ahorcando a la UE y con ella a la propia Alemania. Siempre me he burlado de los que creen en conspiraciones laberínticas, pero es que cada día me convenzo más de que lo que se hace no es por torpeza, sino que debe haber una consigna que viene de los Jokers de turno o de no sé donde. Es que si no es así no se entiende, porque no me creo que de repente todos los dirigentes políticos y económicos se haya vuelto tontos, que no se dan cuenta de lo que salta a la vista para cualquier ciudadano que sepa la cuatro reglas básicas de la aritmética. Es tan evidente que no hace falta ser Paul Krugman para entenderlo.


Fue un día muy triste aquel 22 de febrero de 1942, cuando el escritor vienés Stefan Zweig decidió quitarse la vida junto a su esposa en un hotel de Petrópolis, una pequeña localidad cercana a Río de Janeiro. Zweig era judío pero nunca ejerció de tal porque sus padres también lo fueron por accidente. Pero eso nada le valía con Hitler y los suyos, de manera que, en 1936, se marchó del país donde nació y vivió siempre, y que ya pertenecía al III Reich tras la anexión de Austria. Después de recorrer medio mundo se instaló en Brasil, país que llegó a amar profundamente y al que auguró un gran futuro en uno de los últimos libros que escribió. Cuando vio que Hitler era dueño de Europa (ya había invadido Rusia), Zweig creyó que el nazismo se implantaría en todo el mundo, y viéndose con 66 años muy cansado para empezar de nuevo, decidió suicidarse como un atormentado personaje de Dostoievski, el escritor que más admiraba.

zStefanZweig[1].jpgSu nombre quedó eclipsado durante décadas, a pesar de que alguna de sus obras fueron llevadas al cine. Por suerte, en los últimos años se ha recuperado para el gran público a un autor que cultivó el teatro y el ensayo a gran nivel y fue un novelista extraordinario (Carta de una desconocida, Veinticuatro horas de la vida de una mujer, Novela de ajedrez...) , pero sin duda su faceta más conocida es la de biógrafo, pues retrata a personajes cruciales de la historia con un gran precisión y compone sus vidas como si de una novela se tratase. Freud, Casnova, Tolstoi, Erasmo, Magallanes, Balzac, Dostoievski y muchos más personajes se hicieron reales al pasar por su privilegiada pluma, pero de entre todos ellos destacan sus trabajos deslumbrantes sobre María Estuardo, Fouché y María Antonieta. Algunos especialistas lo consideran el mejor biógrafo conocido, pues a su rigurosa pluma une un trabajo de documentación asombroso, que se desliza por sus libros sin agobiar al lector. Para mí es el supremo maestro del género, y con un poco de sorna suelo decir que Napoleón en realidad no fue tan importante puesto que Stefan Zweig nunca escribió su biografía. Ahora, setenta años después, su obra empieza a colocarse en el lugar en el que siempre debió estar.


zzCAAX5TG9.jpgEste año, los carnavales han sido más cortos que otras veces. Lógico, había que concentrar y aquilatar; pero resulta que nunca llueve a gusto de todos, y he escuchado muchos comentarios sobre el asunto, quejándose de que se ha desvirtuado una fiesta que hasta el año anterior tenía otra estructura. La verdad que quienes se agarran a la tradición para reivindicar los carnavales de Las Palmas de Gran Canaria están perdidos. Desde el comienzo de su reinstauración, se dieron muchos palos de ciego, y poco a poco se creó una dinámica que, francamente, nada tenía que ver con los clásicos carnavales grancanarios; era otra cosa, que gustaba, pero que se iba inventando año tras año por el sistema ensayo-error de la mano de Manolo García. zzxxCAAX5TG9.jpgLa Verbena de la Sábana asociada al pregón inicial se fue quedando atrás, lo mismo que aquellas noches dedicadas a las estrellas de cine, cuando tuvimos las impagables imágenes del entonces alcalde Juan Rodríguez Doreste bailando claqué o disfrazado de Greta Garbo. Últimamente se ha incorporado lo de los Indianos, pero está claro que lo que marca un antes y un después en el Carnaval de esta ciudad es la Gala Drag, que ha tomado carta de naturaleza y es el distintivo exterior de esta fiesta. Y en realidad la tradición marca que haya un Domingo y un Martes de Carnaval, y el Miércoles de Ceniza, que era el día que se celebraba el entierro de la sardina. Luego estaba el Domingo de Piñata (o de Carnaval Chico) que era el domingo siguiente, y que antaño se celebraba con la batalla de flores de la calle de Triana. Se comía tortillas con miel de caña y arroz con leche rociado de canela molida. Y se acabó; total, ocho días y no todos. Así que no creo que el Carnaval haya sido corto, ni que haya roto ninguna tradición. Ya estaba todas rotas.


Si el peor enemigo de Rajoy le hubiese hecho una recomendación para ocupar el ministerio de Educación, Cultura y Deportes, seguramente le habría dado el nombre de José Ignacio Wert. No se puede hacer más ruido y con mayor chirrido y estridencia en mes y medio. Seguramente la idea de volver a reformar el sistema educativo por enésima vez estaba en la idea general del PP, pero los detalles y el modo en que el nuevo ministro lo ha anunciado lo han puesto en los titulares de la prensa, y no siempre para bien. Da argumentos para liarla con Educación para la Ciudadanía, con las becas o con esa historia de la pedagogía del esfuerzo, que no se sabe muy bien qué es, lo mismo que todavía nadie ha podido decirme en qué consiste la productividad de un policía, un bombero o un médico. Ahora, encima, aplica la cortadora de césped y se lleva por delante el Campus Excelencia que tantas perspectivas esperanzadoras tenía para Canarias desde sus dos universidades.

zeleg.JPGComo responsable de Cultura, Wert se embarulla con el reglamento de la Ley Sinde, y en su calidad de ministro de Deportes sale a la palestra porque los muñecos del Canal + francés han hecho chanza de los triunfos españoles. Ha propiciado que el Gobierno envíe una nota de protesta al ejecutivo francés; es como si el gobierno de Berlín pusiera a funcionar la vía diplomática si Wyoming se mete con el Bayer de Munich, o París llamase a consultas a su embajadoren Madrid cada vez que Buenafuente hace chistes sobre la escasa talla de Sarkozy. En un alarde de complejo de inferioridad endémica (la superioridad de los deportistas ha quedado clara) el ministro entra al trapo de los guiñoles franceses y, claro, estos arremeten contra él, y encima casi les da la razón porque se ha apresurado a decir que va a impulsar urgentemente una ley anti-doping, como si aquí no hubiese ninguna. Vamos, que ha hecho exactamente todo lo que no debe hacer un ministro si quiere tener credibilidad pública, asunto básico en un cargo de ese nivel. Por otra parte, está claro que en esto de la Educación se sabe la música (la suya) pero no la letra, porque sube el pan cada vez que abre la boca para hablar de obligatoriedad, itinerarios o cualquier otro asunto. Seguramente sabe de lo que habla -qué menos-, pero lo que trasmite es que es la primera vez que maneja esos conceptos. Pues nada menos que las reformas de la Educación, el Deporte y la Cultura están en sus manos. Yo ya tengo billete para La Antártida.


Como hoy es Martes de Carnaval, me limitaré a reseñar un par de lecturas, que tal vez sean recomendables, simplemente por gusto, porque si hicieran pensar pudieran llevar a conclusiones que nos harían pasar por demasiado imaginativos o directamente locos (esto es un circunloquio y no los de Groucho Marx... ¡huy! Perdón por lo de Marx).

zzzpiññña.JPG1.- Ha quedado casi olvidado un libro de Curzio Malaparte, publicado en 1931, titulado Técnica del golpe de estado, y que estudia la secuencia de algunos golpes, entre los que tiene especial interés el modo en que llegó Napoléon al poder. Curioso de leer.

2.- Otro libro interesante es la novela El Gatopardo del conde de Lampedusa, que luego sería llevada al cine por Visconti (muy guapa Claudia Cardinale). La idea de esta novela es que, durante las guerras garibaldinas, la aristocracia siciliana, personificada en el Príncipe de Salinas, dice: "que algo cambie para que todo siga igual"; es decir, que constara que hubo una revolución, pero solo en apariencia y ellos siempre con el poder.

3.- El contralibro al anterior no lo conozco, pero me imagino que sería uno en el que quienes tienen el poder quieren que todo siga pareciendo más o menos igual, pero que todo cambie (más a su favor, claro). La frase del contra-Príncipe de Salinas sería: "Que todo parezca igual, pero que cambie mucho sin que se den cuenta". Y aunque es solo un pálpito, me malicio que este libro ya se está escribiendo.

***

(La foto no es un bodegón de piñas tropicales, como es Martes de Carnaval, he puesto un detalle del sombrero de Carmen Miranda)


Parece que hay una especie de maldición sobre los puntales de La Movida madrileña de los años 80, se van demasiado pronto, aunque ese es un sino que se repite en el mundo de la música, desde el funky al rock, y en general en toda la musica "pop", aunque ahí siguen Paul McCartney y Mike Jagger. Ahora se ha ido prematuramente Enrique Sierra, uno de los componentes del ya legendario grupo Radio Futura, precisamente el que dio personalidad a un sonido singular que salía específicamente de su guitarra desde su anterior etapa en Kaka de Luxe. zzenrique sierra.JPGEs una pena la desaparición de un hombre que seguía en plena vena creativa, pero lo que me sorprende es que ahora salen los apólogos y con el cuerpo aún caliente lo nombran poco menos que el fundador clave de La Movida. Hace unos días, cuando falleció Whitney Houston, dijeron que su voz era única, la mejor, un faro para muchas generaciones. Eso mismo dijeron cuando hace unos meses murió Amy Winehouse. ¿Y qué pasa con Aretha Franklin, Barbra Streisand o Céline Dion? Se exagera, y lo mismo que ahora dicen de Enrique Sierra con respecto a la Movida madrileña se dijo hace tres años, cuando murió Antonio Vega, cuando en el 2002 se fue Carlos Berlanga o en 1991, el día que falleció el primero de esta triste lista, Tino Casal. Ninguno de ellos fue el fundador de La Movida (se fundó sola, estaba en el aire), pero todos fueron pilares importantísimos de aquel movimiento, de los que afortunadamente quedan muchos más (Santiago Auserón, Alaska, Iñigo Zabala...) Esa tendencia a exagerar no es buena porque lo que queda finalmente es lo que cada cual vale por su talento, y más en un movimiento tan curioso como el de aquel Madrid de los 80 del que, en otros sectores, también quedan Almodóvar, Pérez-Villalta, Ouka Lele, Fernando Trueba...


En Canarias, al menos la friolera de más de 70 millones de euros (pongamos ahora 30) se gastan con la mejor voluntad pero sin un norte fijo, y eso sin contar con las aportaciones que en forma de sponsorisación hacen firmas comerciales y empresas. Si está cada vez más claro que el futuro de Canarias es el turismo de calidad, tendríamos que diferenciarnos de la desnuda oferta de sol y playa de nuestros competidores más cercanos, que tienen unos costes mucho más bajos y por lo tanto una competitividad tremenda. Canarias tiene que diferenciarse para estar en el mapa mundial de muchas cosas, y si hablamos de gastar esos 80 millones anuales en eventos muy atractivos, muchos se escandalizarían.

zcccFoto0274.JPGY a ello podemos unir lo que se gasta en eventos deportivos también sin una línea determinada. Canarias puede celebrar tres o cuatro eventos anuales de gran envergadura, que atraería la atención de los medios internacionales sin tener que citarlos expresamente. Un torneo de ajedrez, de tenis o de golf, un festival de música de un género concreto como el latino, coronado con primeras figuras mundiales en cada materia, y eso sería suficientemente atractivo para que Canarias figurase en los noticiarios del mundo por el peso de quienes participan. Y no habría que gastar más, sino racionalizar lo que ya se gasta.

Para ello tendría que haber un organismo transversal entre instituciones para determinar líneas maestras de actuación en cada área, y de ese modo Canarias sería un foco de atención y a la vez nuestra cultura tendría un cauce para salir del aislamiento en que se encuentra, por mucho que digan los teóricos que el centro está ahora en la periferia. El centro está dónde está, y no está en Canarias porque aquí nadie se lo ha propuesto y todo se reduce a ir subvencionando actos que se pierden en el olvido y que no sirven ni al pueblo ni a los creadores.


***

NOTA IMPORTANTE:

Hoy se celebra la ceremonia de entrega de los Goya de la Academia del cine español. Tenemos a nominaciones canarias categorías; Andrés Santana y Mateo Gil con su película Blackthorm son candidatos esta noche.

Pero también hay otros nominados canarios, concretamente Jorge Pérez Quintero, Borja Jiménez Mérida y Patricio Martín Díaz, autores de la canción Nuestra playa eres tú, que opta al Goya a la mejor canción original y que forma parte de la película Maktub, que tan buena acogida está teniendo. Suerte a todos esta noche y siempre.


Cuando llegan tiempos de crisis, donde primero se cierra el grifo es en el área de cultura, y nadie se rasga las vestiduras porque generalmente se entiende que la cultura es un lujo del que se puede prescindir. Y esto habría que mirarlo con detenimiento, porque hay diversos aspectos que habría que analizar. En primer lugar, habría que establecer lo que cada una de las instituciones públicas que inciden en el área entiende por cultura (casi un centenar en Canarias entre ayuntamientos, cabildos, gobiernos de Canarias y Central), además de entidades privadas que se mueven cerca de este campo. Porque en los presupuestos de cultura entran desde las fiestas tradicionales, con sus fuegos artificiales y bandas de música, hasta la cultura más elitista, desde la música clásica a la poesía, sin olvidar que en medio hay un gran espacio ocupado por manifestaciones multitudinarias como la música "pop".

zbbbFoto0275.JPGLa cuestión es saber cuánto se gasta -con cifras presupuestadas- en Canarias en estos eventos. Si sumamos todo lo antes enumerado, podríamos rebasar los 150 millones de euros, unos 25.000 millones de pesetas (con los recortes quedaría en la mitad, pero sigue siendo mucho dinero), para que se entienda bien. Es evidente que la mitad de esta cantidad va para esas fiestas básicas y tradicionales que en ningún modo pueden faltar porque forman parte esencial de la idiosincrasia de nuestra gente: romerías, procesiones marineras, festivales folclóricos, fiestas singulares como los carnavales, La Rama, el Charco y otras fechas que están grabadas a fuego en la tradición del pueblo canario. La otra mitad de esos 150 millones se dispersa en multitud de actividades sean de música, literatura, artes plásticas, danza, teatro o cualquier otra manifestación cultural, que a menudo se duplica y aun se triplica y que en cada institución se hace según su criterio. Está claro que todos tienen derecho a definir sus políticas culturales, pero el caso es que no suele haber una línea, sino que se va rellenando el calendario a salto de mata, publicando aquí, exponiendo allá, subvencionando una actuación musical acullá.

***

(Sigue mañana para no cansarles, que es fin de semana)


zbob-dy.jpgParece que alguien ha abierto la caja de Pandora y ha soltado de golpe todos los males posibles sobre Canarias. Si ya nos tenían fastidiados porque tenemos el récord de desempleo y porque la UE no firmó un acuerdo pesquero con Marruecos, ahora resulta que va y firma uno agrícola que nos fastidia aun más y en otro sector. Petróleo sí, petróleo no, gas a lo mejor y ya no sabe uno qué hacer con tanta ineptitud amontonada en el poder, que por lo visto no puede nada aquí, pero tampoco en Madrid y creo que en Bruselas se pasan el día llamando a Berlín. Con estos mimbres, lo único razonable que me viene a la cabeza es irme de carnavales. Mi idea era la de convertirme en un cuadro de Gonzalo González, pero como no tenía a mano un poema de María Jesús Alvarado ni sé tocar el clarinete como Celia Sánchez (que lo bordaron anoche en el San Martín), pensé que no me entenderían y me dije: "voy de disparate, como Sarkozy y el ministro Wert". Así que, por la vía de urgencia, he tenido que disfrazarme de Kris Kristofferson, lo que me obliga a rememorar el Festival Country de Nashville (Tennessee), y algo se me ocurrirá para hacer pasar una escoba por una Harley-Davidsson. Y aunque ya no tengo voz ni cosa que se le parezca, es posible que de amanecida me pillen cantando Me and Bobby McGee o cualquier sonido acústico que a esa hora no se parecerá nada a las voces de Willie Nelson y Johnny Cash. Es que con estos líderes (bueno, dejémoslo en cabecillas) no se puede razonar, y en vista de eso, he decidido echarme la camisa por fuera.

¡Vivan las drags!

¡Viva Ana Obregón!

...Que no, hombre, que no vitorees a Angela Merkel... No se puede con esta gente...

***
(Creo que el de la foto es Bob Dylan, pero no estoy seguro de si es en Nashville, en Arbejales o por la zona de Guanarteme. Es lo que tienen los carnavales).


Tengo un gran respeto por las personas que se dedican a la investigación histórica, porque supongo que su nivel técnico les permite llegar muy lejos y su prudencia no ir más allá de donde pueden documentar. Pero ya sabemos que al final hay que montar el puzle, recrear un momento, y de alguna manera eso es una interpretación, pues a menudo con los mismo datos dos historiadores llegan a conclusiones distintas.

zzcolonb.JPGEstelle Irizarry es una historiadora norteamericana (lo sé porque ayer ocupó una esquina en los medios) que a raíz de la lectura de una carta de Colón a la Isabel la Católica llega a la conclusión de que la Reina y el Almirante han sido amantes y hasta ha escrito un libro sobre el asunto. La profesora entiende que se trata de una carta de amor porque contiene frases como "Las llaves de mi voluntad yo se las di en Barcelona" o "Yo soy de continuo pensando en su descanso". Nada que oponer, que para eso la señora Irizarry es miembro correspondiente de la Academia de la Historia (como para fiarte de esta academia después de decretar que Franco no era totalitario). Vale, la Reina tuvo un amorío con Colón, también se dice que tuvo otro con el Gran Capitán (y eso que la llamaban La Católica), y que su marido -El Católico- arrasaba como el cierzo del Moncayo, y parece ser que también tuvo muchos líos, uno de ellos con Beatriz de Bobadilla, que luego por eso sería condesa de La Gomera (esa es otra historia). Pero eso es una especulación que nos viene muy bien a los novelistas, y bien es sabido la voracidad de todo tipo de los personajes poderosos. Cualquiera con dos dedos de frente habría deducido algo así, porque si no, de qué iba la Reina a apoyar a un desconocido en una aventura que según la lógica de aquel tiempo era como subvencionar hoy un viaje tripulado fuera del Sistema Solar. Que Cleopatra, Salomón y Luis XIV tenían amantes, que Catalina de Rusia era insaciable y que Enrique VIII estaba enfermo es más que sabido; de manera que construir la Historia con cotilleos basados en frases que pueden significar cualquier cosa mejor que nos lo dejen a los novelistas.


Hace unos día publiqué un artículo para el suplemento literario Pleamar de la edición de papel del Canarias7 (reproducido el domingo en este blog) sobre Charles Dickens en el segundo centenario de su nacimiento. Allí digo lo que digo, pero por falta de espacio se me quedaron en el tintero aspectos importantes que traigo a este post. Antes de Dickens, el espacio en el que se movían los personajes y transcurrían las historias era irreal, idealizado e incluso inexistente. zzdickensss.JPGNo describe Cervantes cómo era la Barcelona que visitaron Sancho y Don Quijote, ni tenemos una idea clara de los espacios en toda la narrativa anterior a Dickens. Para el novelista inglés, el territorio en el que ocurren sus historias son también personajes, y desde luego si tenemos una idea nítida de cómo era Londres en el siglo XIX es por su narrativa (describió Londres casi al centímetro) y a partir de él los narradores que vinieron después. Sin esa nueva concepción de utilizar el espacio real, seguiríamos a los personajes de Paul Auster por una ciudad quimérica que no es Nueva York, o al Pereira de Tabucci por una Lisboa brumosa. Fue Dickens el que incorporó la fotografía a la novela, y a partir de entonces conocemos con detalle el París de Balzac, el San Petesburgo y el Moscú de Tolstoi, el Madrid de Galdós (*) y así hasta hoy, pues no entendemos bien una narración sin su espacio, sea una gran urbe muy conocida o un pequeño pueblo perdido en el mapa. Esa dimensión dickensiana es muy importante, tal vez incluso más que su aportación a la novela social, filosófica, psicológica o costumbrista, pues de eso hubo verdaderos creadores en Víctor Hugo, Dostoievski, Poe o Clarín. Y para que no se me quede atrás, lo digo aquí como complemento de lo que ya está escrito.

***
(*) Galdós sentía una gran admiración por Dickens, y lo conoció leyéndolo en su lengua. Fue uno de los primeros traductores del novelista británico y el primero que puso en español Los papeles póstumos del Club Pickwick. Y es que don Benito fue muy aprovechadito con los idiomas, pues aparte de dominar absolutamente el suyo, conocía perfectamente el inglés y el francés, así que para leer a Balzac y a Dickens no necesitaba que sus obras estuvieran traducidas. Ah, y como buen humanista de la época, sabía latín.


zugntitled[1].jpg

PRIMERO: CUENTO

-Escucha con atención este cuento:

-Empieza, abuelo.

-Verás; se trata de un tipo que estaba dando la vara y molestando a quien tenía el control de la ciudad. El jefe de los amos del territorio decidió acabar con él de una vez por todas, y lo citó en un garaje con el anzuelo de que iban a llegar a un acuerdo. Acudieron sus hombres y fueron masacrados por dos pistoleros, pero el tío que daba la vara se retrasó porque había ido a cortarse el pelo y se salvó de milagro. Pero ya había quedado claro quién mandaba en la ciudad, y el rival quedó inutilizado a perpetuidad. Quien ordenó la masacre fue Al Capone para liquidar la competencia que le hacía Bugs Moran en Chicago, y sucedió el 14 de febrero de 1929; por eso se recuerda este episodio como La matanza del Día de San Valentín.

-Menos mal que lo has aclarado al final, abuelo, porque yo creía que me estabas contando lo de Baltasar Garzón, que dicen los medios que, para aplicar la sentencia del Supremo, será desposeído de su condición de juez el 14 de febrero de 2012.

-Lo que pasa es tú eres un mal pensado. No, hombre, esto era un cuento para que entendieras que en la historia hay hechos que tratan de imponer quién es el amo de verdad. Y a menudo lo consiguen.

-Por eso mismo, abuelo, por eso mismo.

***


SEGUNDO: DUDO, LUEGO EXISTO



zwwwwDSCN2774.JPGAlgunos expertos juristas, aun teniendo simpatía por Garzón, aseguran que intervenir las conversaciones privadas de los detenidos y sus abogados rompe las garantías de defensa y que sobre ello existe un vacío legal. Por lo tanto, en ese sentido, la sentencia se ajusta a Derecho porque es interpretable. Ahora bien, he oído en los medios que esta práctica se ha hecho muchas veces en asuntos de terrorismo y más recientemente en los casos de Marta del Castillo y de los niños desaparecidos en Córdoba. Parece ser que la razón de que no se ha acusado a ningún juez es que nadie lo denunció, como sucedió en el caso de Garzón. Pero si se sabía, es evidente que la misión del Ministerio Público es perseguir de oficio cualquier delito o irregularidad en la aplicación de las leyes. Entonces, con este asunto ocurre como cuando hay 30 coches aparcados en una calle sin señalizar claramente, pasa el guardia y multa a uno solo. Puede que, según la interpretación del agente, el coche multado haya violado la norma, pero da que pensar que los otros 29 no sean sancionados, cuando el guardia ve que están en la misma situación. Debe ser que un transeúnte le señaló al policía aquel coche. Si esto es así, tampoco se entiende por qué el Supremo no incluye en la sentencia una recomendación a los legisladores para que llenen ese vacío legal que dicen que existe (¿el Supremo crea jurisprudencia general para el futuro?) Y mientras tanto, ya saben, in dubio pro reo, ante la duda se exculpa al acusado. Digo yo.


La prematura muerte de la extraordinaria cantante Whitney Houston vuelve a poner de actualidad esa tendencia autodestructiva de muchas de las grandes figuras del arte, especialmente de la música. Si terrible es que el tobogán en el que se han subido los lleve al infierno, lo es más cuando la muerte de produce de manera voluntaria, porque uno se pregunta qué había en la mente de estas personas que, teniendo éxito, juventud y dinero, deciden quitarse la vida. a-gaviota.JPGSe puede entender, desde la depresión, la vejez, la enfermedad o el bloqueo mental por razones vitales o políticas por qué llegaron a tan terrible decisión determinado personajes, pero siempre nos preguntaremos por qué se suicidaron Fassbinder o Kurt Cobain, pero sin duda una de las respuestas más probables es que no aguantaron el frío que hace en la soledad de la cima, sin saber quiénes lo quieren de verdad o simplemente se aprovechan de su fama. Casi siempre están presentes las drogas o el alcohol, que van debilitando física y mentalmente a la persona, hasta destruirla. La lista es demasiado larga para reflejarla aquí, pero como ocurre con todos, debemos recordar de Whitney Houston su extraordinaria voz, y las canciones que nos hicieron más agradable algún momento de nuestra vida. Fue un ser humano que sufrió porque la vida es demasiado complicada como para resolverla sumando dos más dos. Pero nos aportó su arte. Por eso seguimos viendo las películas de Charles Boyer, leyendo a Hemigway, Pavese, Virginia Woolf y Stefen Zweig, admirando los cuadros de Van Gogh o escuchando a Elvis, a Janis Joplin y, por supuesto, a Whitney Houston.


Posiblemente sea Charles Dickens -de quien se cumplen ahora 200 años de su nacimiento- uno de los fundadores, junto a Balzac, de la novela moderna del siglo XIX, que sirvió de espejo a todo el realismo y el naturalismo que tendrían su máximo esplendor en la segunda mitad de esa centuria. Su primera obra publicada, Los papeles póstumos del Club Pickwick, está considerada el arranque de una nueva forma de narrar a la que se acogerían las generaciones inmediatamente posteriores y dio lugar a la gran novela inglesa, pero también a la rusa, la francesa y la española. Tal vez haya que dar también una parte del mérito a Honoré de Balzac, contemporáneo suyo, puesto que ni Flaubert, ni Tolstoi abandonaron los modos románticos hasta que Oliver Twist (1839) se convirtió en el libro más traducido y leído de Europa en la década de 1840.

zzzznavidad1].JPGTambién tendría que compartir el liderazgo de la novela social con Víctor Hugo, si bien el gran autor francés nunca se desprendería de los lazos que lo ataron al romanticismo, movimiento del que es un glorioso epígono y uno de sus grandes valedores en la forma, aunque en sus textos no haya muertos que comparten trama con los vivos, aparecidos o historias fantásticas. En realidad, durante la parte central del siglo XIX convivieron en armonía el romanticismo y el realismo, ambos en sus diferentes formas, desde Lord Byron a Edgar Allan Poe y desde el propio Víctor Hugo a su compatriota Alejandro Dumas (padre), este muy dado a las peripecias aventureras. Curiosamente, es Alejandro Dumas (hijo) quien a toro pasado escribe una de las obras postrománticas más conocidas, La Dama de Las Camelias, que es tan famosa en su versión novelesca como en la Violeta en que la convirtió Verdi para su ópera La Traviatta.

En este barullo de estilos y choque de formas, en los que unos se adelantaban a su época y otros regresaban a los principios básicos del romanticismo, surgió Charles Dickens, y dada su maestría y el enorme poder que entonces tenía todo lo británico, fue un detonante definitivo para la nueva novela europea y americana. Tal vez haya que aplicar aquí la idea de Octavio Paz de que "Después del Romanticismo, todo lo que ha venido después han sido variantes de lo mismo". Es decir, para Paz tan románticas son las narraciones vampíricas del Brad Stocker, como las vanguardias del primer tercio del siglo XX o la gran novela americana de los últimos cincuenta años. Pero todo esto se veía más claro en la era victoriana, cuando la confusión de estilos y temas hacían a veces difícil establecer los límites. En realidad, gran parte de los grandes novelistas del siglo XIX fueron realistas o naturalistas sin dejar de ser románticos a su manera.

zximgOliver Twist4[1].jpgCharles Dickens tuvo una infancia atroz y casi milagrosamente aprendió a leer y a escribir. Trabajó de niño y por eso, desde su Oliver Twist en adelante, es un abanderado contra el trabajo infantil. Luego, en su adolescencia y primera juventud, también trabajó en oficios que lo trataban como un esclavo, y esto se refleja en su obra tal vez más autobiográfica, David Copperfield. Tanta era su aversión al abuso de unos hombres sobre otros, que fue también un predicador entusiasta contra el esclavismo, lo que le granjeó no pocos problemas en los Estados Unidos, donde todavía existía la esclavitud en los Estados del Sur y donde Dickens tenía un buen puñado de lectores y de asistentes a sus incendiarias conferencias durante los viajes que realizó al otro lado del Atlántico.

zzdavidcoperfiel.JPGEn lengua inglesa, nombrar a Dickens es hablar casi de una divinidad, pues solo Shakespeare lo supera en respeto e influencia. A pesar de todo, ha tenido sus detractores, siempre muchos años después, cuando todo es más fácil, pues se ha dicho de él que era muy dado a la sensiblería literaria, y seguramente lo era, y eso lo vemos en casi todas sus obras, pero muy especialmente en la muy conocida obra que en español llamamos Cuento de Navidad. Pero en cualquier caso, su estilo abigarrado y muy dado a la metaforización poética (restos del romanticismo que no moría ni a palos) se ha convertido en clásico, y si en la literatura fue un vigoroso y prolífico narrador, esa energía también la usó en su vida personal, desafiando cualquier convencionalismo, pues en plena era victoriana fue capaz de divorciarse, aunque nunca dejó de cuidar y proteger a su esposa y a sus hijos, pues en eso aprendió la lección de su propia infancia.

En vida, llegó a ser denostado por la encorsetada sociedad británica, y en la época de su divorcio incluso le prohibieron la entrada en los distinguidos clubs de Londres, pero finalmente el peso de su fama y la fuerza de su arte hicieron justicia. Y, desde luego, nadie ha retratado Londres como él lo hizo. De ahí aprendió seguramente Galdós la lección (admiraba muchísimo a Dickens) para trasladarnos un Madrid imborrable.
***

(Este trabajo se publicó el pasado miércoles en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7. En los próximos días publicaré un post en el que se recogen algunos aspectos de Dickens no tratados en este artículo)


-Por fin los del Gobierno han hecho esa reforma laboral que tanto predicaban, don Virgilio. ¿Qué le parece a usted, que es tan entendido en esas cosas?

-Que buena no es para los pobres, doña Asunción.

-¿Ya ha leído todo lo que acordaron?

zFoto0155.JPG-No, todavía no.

-Pero, hombre, si no sabe las cosas de primera mano no puede opinar.

-Oí por la radio algo que dijo uno de la patronal, y deduzco que con esto pasa lo mismo que con lo de las uvas en la novela El Lazarillo de Tormes.

-¿Y qué tiene que ver esa novela con la reforma laboral?

-Pues que, en un pasaje del libro, un ciego y un muchacho, que es su lazarillo, comen uvas de un mismo racimo, y al terminar el ciego le dice al chico que éste ha estado cogiendo las uvas de tres en tres. Extrañado, el lazarillo le preguntó cómo, siendo ciego, se había percatado de su trampa. Y el ciego dijo: "porque yo las cogía de dos en dos y tú nada decías".

-Sigo sin entender, don Virgilio.

-Pues verá, doña Asunción: si a los empresarios les ha parecido bien la reforma laboral, yo, como el ciego, no necesito ver más para saber que debe ser mala para los trabajadores.

-¿Y eso lo adivina usted solo porque leyó esa novela?

-Es que, Señora Mía, leer libros enseña a pensar.

-Oiga, don Virgilio; y para saber si mi marido me engaña con alguna pelandusca, ¿qué libro tengo que leer?


NOTA URGENTE:


Garzón ha sido condenado. Inhabilitado para los próximos once años

es un obstáculo menos y un aviso a navegantes. A ver cómo lo

explican los que hablan de la imagen de España en el exterior, que se

mesan los cabellos porque los pérfidos europeos no asumen que

España arrase en los deportes y tratan de montar una nueva leyenda

negra. No hace falta, con esta sentencia ya tenemos el cartel

carpetovetónico de siempre. Qué pena.

***

Zapatero era optimista-fundamentalista, pero Rajoy se pasa metiendo miedo, y creo que ni una cosa ni la otra. Al final, son solo palabras y ambos se retratan con los hechos. Hay tres opciones: la primera es que los profesionales de la política y los magnates de los negocios no se han enterado de lo que está pasando en España, lo que determinaría su ceguera; la segunda es que sí lo saben pero son incapaces de actuar, con lo cual serían unos ineptos; la tercera es que lo saben pero no actúan porque a ellos les va bien, y eso los convertiría en cómplices de los que han hecho y hacen malas prácticas en su beneficio llevando con ello a una sociedad al borde del colapso. Ciegos, ineptos o cómplices, lo cierto es que estamos en manos de personas que no están dando las respuestas adecuadas.Todo se resuelve recortando presupuestos públicos, y lo que nos venden es que si hay menos tributación tiene que haber necesariamente menos dinero público. Pero no atacan el problema de raíz, y de esa forma la espiral se va cerrando.

zzsupermmm.JPGEl Gobierno central pretende ahorrar 40.000 millones, que ocasionará una consecuencia de Perogrullo: habrá 40.000 millones menos circulando, con lo que muchos se quedarán sin empleo, e indirectamente bajará el consumo, cerrarán empresas y crecerá el paro por la otra orilla de la ecuación. Ese dinero se podría recaudar de un plumazo solo atacando el fraude fiscal, pero el grande, no el del ciudadano medio al que le envían cartas amenazadoras porque olvidó declarar cien euros que cobró por un trabajo extra. Me refiero al grande, cifrado en la misma cantidad que recortan (otros hablan del doble). Luego están las grandes empresas españolas y extranjeras con gran actividad aquí que por medio de empresas interpuestas en terceros países acaban tributando en paraísos fiscales (o sea, que no tributan); de esa manera, una empresa española que opera también fuera ha dejado de tributar 3.000 millones (de euros), y otra internacional líder en el mercado informático que opera en España una cifra parecida. Luego está la SICAV, depósito de grandes inversores que tributa al 1%, y ni PSOE ni PP osan siquiera mencionarla. Y así muchas. El BCE presta dinero a la banca al 1% y esta, en lugar de hacer circular el crédito lo invierte en deuda pública al 6%. Si hubiera racionalidad y justicia no habría crisis. Pero nadie hace nada, y los políticos lo despachan cerrando más el callejón. Si no temiera que me llamasen paranoico, diría que se trata de un plan diabólico perfectamente diseñado por Lex Luthor, Norman Osborn y el Joker para que volvamos a tiempos anteriores a la Revolución Francesa. No hace falta ser Keynes, Krugman o Nostradamus para advertir que vamos por el camino equivocado, y encima ahora amenazan con una nueva gran guerra en Oriente Medio. Está claro, hay que llamar a Supermán y sus amigos, que ahora andan por aquí en el Carnaval del Cómic, para que pongan orden.


No voy a contar aquí la vida de Francisco de Miranda, Juancho Armas Marcelo ha necesitado un libro para hacerlo, y ya es conocida la incansable carrera del llamado Precursor desde su Venezuela natal hasta la tumba colectiva gaditana en la que reposan sus restos. Una carrera hacia la libertad, que transitó con extraordinario protagonismo por el Caribe, la Guerra de Independencia norteamericana, la Revolución Francesa, la corte de Catalina La Grande, el Londres de Pitt el Joven (allí conoció a Bolívar) y siempre España. Miranda es un ilustrado de catón, aunque en su crepúsculo se mueve como un romántico.

Juancho acaba de publicar la novela La noche que Bolívar traicionó a Miranda. He leído críticas, comentarios y reseñas, y salvo el trabajo de Santos Sanz Villanueva, tengo la impresión de que la mayor parte de los críticos siguen tocando de oído porque desconocen la historia de América (o la historia a secas). Domingo Luis Hernández sí ha profundizado más que nadie en esta novela, pero los espacios de los que dispone se quedan cortos para perfilar los distintos niveles y enfoques de una ficción que es hoy más real que lo ocurrido aquella noche de 1812 en el puerto de La Guaira, cuando Francisco de Miranda fue apresado por un grupo militar al frente del cual iba nada menos que Simón Bolívar.

a-bolivar-miranda.jpgDejo por adelantado que la novela se mueve en un vaivén sin estridencias, en una historia que es muy dada a los fuegos artificiales, porque lo que hace el autor es ir a los conceptos, estableciendo una distancia que se manifiesta en los cambios de cada capítulo, como un partido de tenis, saque-resto, Miranda-Bolívar, en el que se enfrentan dos personalidades que persiguen dos cosas distintas, el primero la libertad, el segundo el poder. Miranda enarboló su bandera por medio mundo y la perdió esa noche de La Guaira, y Bolívar logró su trofeo, aunque luego se le fue de las manos como el agua de una canasta de juncos. En el Monte Sacro romano, el que luego sería llamado Libertador sentenció ante testigos: "Juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español". Es este un juramento que cumple, porque dicen que Bolívar no durmió en veinte años, pero en el fondo quería pasar a la Historia como Alejandro Magno, como Julio César, como Napoleón, todos hombres obsesionados por el poder, que a medida que iba llegándole a sus manos los hacía más y más narcisistas y seguramente candidatos a un diagnóstico psiquiátrico poco favorable.

La obsesión de Juancho siempre ha sido la reivindicación de Miranda, pues Bolívar ocupa en la iconografía histórica el lugar que le corresponde a Miranda lo mismo que fue Vespucio quien dio nombre al nuevo continente en lugar de Colón. Así de injusta es la Historia, y como dice Fermín Goñi, entregar a Miranda es la gran e inexplicable mancha que pesa sobre Bolívar. No tan inexplicable, diría yo, pues se explica en la novela de Juancho por la dicotomía libertad-poder; porque quienes persiguen el poder a cualquier precio no se atienen a límite alguno, y Bolívar se llevó por delante a Miranda como Alejandro a su amigo Parmenión y dicen que hasta a su padre, Filipo de Macedonia.

Cuando personajes de este perfil entran en una novela el peligro es que se apoderen de ella. Pero ahí está el pulso del novelista, que no permite que Bolívar supere a Miranda, porque aunque son el haz y el envés de una misma hoja, se trata de darle la vuelta, y eso es lo que hace Juancho en la larga conversación que ambos personajes mantienen. Miranda es como un personaje de novela, Bolívar ansía ser el novelista, el creador, el Magno que quiere su Gaugamela en Carabobo y no en Ayacucho para no darle la gloria a Sucre. Es que entre Miranda y Bolívar hay muchas oposiciones; aparte de la última y conceptual libertad-poder que los define, Miranda es un intelectual que alarga su pensamiento con la espada cuando la acción es necesaria. Y sí que estuvo en muchas guerras, pero no es en esencia un guerrero aunque al final se le anteponga a su nombre el grado de General. Bolívar en cambio es un militar que ve en la espada el instrumento para alcanzar la gloria y el poder, y que sabe que esas acciones deben tener el sostén teórico que le fusila a Miranda.

Por desgracia para Miranda, cuando se habla de él se acaba hablando de Bolívar, porque su idea política de la Gran Colombia viene de su mentor, pero es el mantuano quien la realiza, aunque luego se le diluye como el aguanieve. Miranda era hijo de un comerciante canario y Bolívar procedía de una estirpe aristocrática criolla y blanca, que siempre fue clasista y nunca vio con buenos ojos a los advenedizos que provenían de las clases consideradas inferiores. Llamaban mantuanos a estos aristócratas y pudiera ser que a Miranda le pasara factura, aun después de vencido y muerto, haber comido en la mesa de Washington, Pitt y Napoleón, y quién sabe si haber desayunado en la cama de Catalina de de Rusia sin ser mantuano. Una osadía imperdonable para el hijo de un comerciante, que el criollismo (ya sabemos por aquí de lo que hablamos) nunca le perdonó.

a-Miranda en La Carraca.jpgEscribir sobre novelas de otros es siempre para un novelista una especie de reescritura. Y desde esa condición admiro la prudencia, la frialdad y el oficio de Juancho para no dejarse arrastrar por la historia de conspiraciones mundiales que supuestamente había en aquella época de revoluciones. Me refiero a la pertenencia de Miranda a la masonería. Hay quien lo tiene por introductor de la francmasonería en Hispanoamérica, habida cuenta de que compartió mesa, mantel y batallas con masones declarados (Washington, La Fayette, Potemkin...) Dicen sus biógrafos que de los diez masones que mandaban en el mundo, Miranda conocía a nueve y fue amigo de cinco (no especifican cuáles pero se supone). Y es curioso que luego en Hispanoamérica fueran también masones prácticamente todos los líderes de la Emancipación: Sucre, O'Higgins, San Martín o el propio Bolívar. En los tiempos que corren, cuando las novelas sobre sociedades secretas y conspiraciones esotéricas tienen tanto tirón, lo más fácil habría sido caer en la tentación de hacer una especie de cómic a lo Dan Brown. Juancho se atiene a la Historia, y la francmasonería es un elemento transversal pero no fundamental en el relato, como tampoco se ceba en las muchas historias galantes atribuidas a Miranda. Su propósito es otro, y en mi opinión, lo consigue.


zzatenea.JPGCorre por la redes sociales una frase muy bien enmarcada que se atribuye a muchos padres, pero en realidad fue pronunciada por el ex rector de Harvard Derek Curtis Bok, eminente profesor e investigador en el campo educativo, al que en un debate, un republicano muy cercano al Tea Party le dijo que la educación pública era muy cara, y que por lo tanto habría que hacer recortes. El profesor, sin perder la sonrisa le contestó: "Si ustedes creen que la educación es cara, prueben con la ignorancia". Se puede decir más alto, pero no más claro.

Ahora parece que el nuevo ministerio de Educación de España va aplicar unos cambios que reducen la secundaria obligatoria; se acompaña la medida con teorías educativas y del mercado de trabajo, pero me temo que lo que se pretende es gastar menos. Mientras no se apueste por desburocratizar la enseñanza y devolver la autoridad moral al profesorado con un masivo apoyo social (para eso se hacen campañas, cuenta dinero, claro) no vamos a salir del vagón de cola. Hay países que son líderes en cifras macroeconómicas, la mayores economías del planeta, y suelen aplicar un porcentaje alto de su PIB a Educación. Existe por lo tanto relación entre educación y desarrollo económico, salvo algunos casos en los que la relaciones de trabajos son abusivas. Pero es que conocemos otros estados que por su tamaño nunca estarán entre las primeras economías mundiales, que invierten más aun en la formación de sus ciudadanos. Son los países en los que hay mayor renta per cápita y sus niveles de éxito educativo se transforma luego en una sociedad puntera en todos los aspectos. Hablo de países como Noruega, Finlandia, Holanda, Nueva Zelanda, Dinamarca o Suecia. No hay lugar en el mundo en el que se gaste más en educación, y como consecuencia tampoco se vive mejor en ninguna otra parte. Siembran mucho y recogen más. Por eso hay que repetir lo que dijo el profesor Bok: "Si creen que la educación es cara, prueben con la ignorancia".

***
(La foto es de la estatua de Athenea, diosa de la sabiduría, atribuida al escultor Fidias)


Hace unos días murió la poeta polaca Wislawa Szymborska y ayer Antoni Tàpies, el artista catalán que sublimó la abstracción. Todos hemos hecho chistes malos sobre la interpretación de la obra de Tàpies, pero en realidad detrás de cada chiste está la impotencia por no poder atisbar lo que un artista como él veía claramente. Estoy seguro de que una encuesta nos diría que es un porcentaje muy bajo de la población el que sabe quién fue Tàpies, y de esos menos aún los que conocían su obra, y de los que la conocían muchos menos aun los que serían capaces de comentarla.

zz28.-tapies-pirámides[1].JPGParece entonces que no se va a notar su ausencia y que su paso por la vida careció de importancia. La mayor parte de las figuras que durante siglos han ido modelando nuestra civilización y ahondando en el pensamiento y la sensibilidad del ser humano fueron conocidas en su tiempo por un sector pequeño de la población, e incluso después. Pero no importa, son las migas de pan por las que la Humanidad se ha guiado para no perderse, aun sin saberlo. A primera vista parece que si no hubieran existido Emily Dickinson, Rembrandt o Debussy el mundo sería igual. Pero no es así, porque esa luz que ellos vieron ha influido en la evolución de todos los seres humanos. Y la vida de cada uno es como es y no de otra manera porque estas personas hicieron algo que cambió la manera de pensar y sentir de la gente. La vida de un hombre y una mujer actuales es el resultado de lo que unos pocos han influido durante toda la historia, aunque nunca hayan leído a Dante, escuchado a Glinka o visto una película de Pilar Miró. Tàpies es una de esas personas imprescindibles en el devenir de la Humanidad, y quienes habiten este planeta dentro de doscientos años le deberán algo aunque ni siquiera tengan noción de su existencia. Si somos conscientes de lo que significa un artista, un científico, un poeta o un pensador veremos lo que significa para todos la muerte de Antoni Tápies y Wislawa Szymborska.


Vuelvo otra vez sobre los derechos de autor, porque con la nueva polémica desatada tras la detención de los responsables de una web a la que acudía millones de usuarios, se realimenta la idea de que no hay por qué pagar derechos de autor por nada.

zzvbFoto0171.JPGCompras un ordenador, que pagas, contratas una línea ADSL, que también te pasa una factura, pagas el recibo de la electricidad con que funciona tu equipo, y no rechistas; pero si te piden un céntimo por una película, una canción o un libro empieza la demagogia de que Alejandro Sanz es millonario y cosas así. Pero la autoría es mucho más que Alejandro Sanz; hay muchos creadores que viven de su trabajo creativo no mucho mejor que un ciudadano medio, y si le quitas esos derechos que suponen su sustento es como si al panadero no le pagases el pan. Otra cosa es el gran negocio de Internet que facturan unos pocos, y los autores son víctimas también de estos tiburones. Cuando se destapó el escándalo de la SGAE, se habló mucho de vampiros que cobran en bodas y bautizos, pero nadie dijo que los autores de esas canciones cuya cuota era tan sañudamente perseguida por la SGAE eran también estafados porque todo ese tejemaneje se hacía con el dinero de los autores y que ellos no veían. Y lo mismo pasó con el cánon digital, que se ha cobrado y que yo sepa no se ha repartido entre los autores. ¿A dónde ha ido ese dinero? Así que una cosa es la libertad de expresión en Internet y otra muy distinta los derechos de autor. Y no me creo que a los gobiernos les importe mucho que roben a un artista, se han puesto las pilas cuando las que están en peligro son las grandes corporaciones del cine, la música o el libro. Tengámoslo claro: en todo este barullo, los primeros perjudicados son los autores.


Cada vez la gente se suelta más el pelo para hablar de conspiraciones, sociedades secretas y planes diabólicos. Nadie se detiene a comprobar las fuentes, y basta con que alguien lo largue por Internet o construya un rudimentario PowerPoint y lo envíe a sus direcciones de correo, que repiten el acto, y en horas son miles y miles de personas las que dan por cierto lo que les ha llegado. Precisamente por la facilidad que tienen todo el mundo para hacer de periodista, investigador o historiador hoy es cuando más falta hace la profesionalidad contrastada para que sirva de referencia. Veamos unas muestras:

La primera se se refiere a que el reputado matemático Stephen Hawking ha dicho que existe vida extraterrestre y que hay que tener cuidado porque son muy peligrosos. Falso, mentira, manipulación. Lo que Hawking dijo fue que de encontrarnos con una hipotética civilizacion extraterrestre, bastaría con ver la experiencia del encuentro de dos civilizaciones terrestres distintas para saber que la menos avanzada lleva las de perder respecto a la avanzada. No dijo ni que existieran los alienígenas ni que fueran peligrosos.

zzconpirac.JPGOtro ejemplo es la causa de la muerte de la emperatriz rusa Catalina La Grande, de quien se dice ya sin tapujos que murió al ser aplastada por un caballo mientras practicaba la zoofilia. Otra vez mentira. Sabido es que la zarina visitaba con frecuencia los establos, pero no por los caballos, sino por los mozos que los cuidaban, porque lo que sí está establecido documentalmente es que desarrollaba una gran actividad sexual y que tuvo docenas de amantes ocasionales. Fueron sus enemigos políticos los que a su muerte inventaron esa fantasía, para así evitar que los validos de la emperatriz lo fueran también de su heredero. Y ahora, incluso hay gente que discute con énfasis algo que es falso.

El tercer caso -y hay muchos- es el de la cadena de muertes en torno a los Kennedy. Se dice que hubo un encuentro con los extraterrestres en la época de Eisenhower, que Kennedy quería revelar ese secreto y que por eso lo asesinaron. Antes habían quitado de en medio a Marilyn Monroe, por si el Presidente le había dicho algo en sus encuentros amorosos y ella, despechada por el abandono, se iba de la lengua. Por supuesto no dejaron que Robert Kennedy llegase a la Casa Blanca por lo mismo y cuando el hijo de John dijo que iba a meterse en política su avioneta tuvo un raro accidente. Ninguno de los elementos de este párrafo cuenta con la más mínima prueba, son meras suposiciones, pero ya se habla de ello en los medios como si existiera un gran respaldo documental, que nadie ha mostrado, y es seguro que de haberlo ya lo habrían puesto sobre la mesa.


Me da la impresión de que me toman por tonto cuando los dos candidatos a la Secretaría del PSOE o sus allegados hablan de juego limpio y de que gane quien gane el partido va a salir fortalecido. Luego ves cómo se las gastan en los medios afines (y lo que no sabemos que pasa en la trastienda) y no hay manera de creerlos. En estas cosas yo siempre recuerdo de la famosa frase de Adenauer. Decía el ínclito canciller de la entonces Alemania Occidental: zzestilo1[1].JPG"En política hay enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido". Tenía claro el gran político germano que los navajazos más terribles venían de la propia casa. Y es lo que ocurre siempre con la lucha por el poder, porque podrán decir misa, pero se trata de ocupar una posición, como en la guerra hay que tomar una colina. Ser Secretario (o Secretaria) General del primer partido de la oposición es algo de mucho peso y nadie quiere perdérselo, con la posibilidad, además, de que en el futuro se pueda llegar al despacho cuadrado (aquí no es oval) de La Moncloa. Ya veremos cómo ahora en los congresos en cascada que se celebrarán en todos los territorios empezará a usarse la vizcaína, que es un puñal que los caballeros del Siglo de Oro llevaban escondido y usaban a traición cuando el adversario estaba entretenido en la esgrima de la espada (así lo cuenta Pérez-Reverte en su serie de Alatriste). Pues eso, que no nos cuenten milongas y que nadie venga ahora decirme que si no soy militante debo callarme (nunca me pareceré a Gary Cooper), porque hay mucho dinero público en el jaleo de los partidos, y finalmente sus decisiones acaban afectándonos a todos. Y esto vale para todos los partidos, lo que pasa que se les nota menos cuando están en el poder.


Sobre este asunto se ha dicho mucho y de muchas maneras. Los árabes sentencian que la elocuencia es plata y el silencio oro; el clásico aseguraba que somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras... Y yo mismo digo esa frase mil veces repetida por muchos que alguien ha perdido una magnífica oportunidad para callarse cuando dice una inconveniencia, mete la pata o simplemente le da opciones al adversario como en la también choteada secuencia de zzhFoto0217.JPGQuino ("Mamá solo a ti se te ocurre poner sopa en pleno verano", y la madre contesta: "¿verdad que soy original?") En estos días las lenguas se han desatado: alguien adelantó el traspaso de un jugador de la UD sin que estuviera cerrado y se armó el lío; Rajoy se hizo el colega con los primeros ministros en Bruselas y se olvidó de los micrófonos; el Presidente del Barça se quejó de los árbitros y al día siguiente le perdonaron a su equipo nada menos que la expulsión del portero apenas comenzado el partido, y ahora hay quien relaciona causa con efecto; hasta el Rey se ha despegado de la pared, dejando desprotegidas las espaldas (es lo que tiene hablar), pues en un solo discurso ha proclamado la especial protección que merece el derecho de defensa y más adelante señaló la necesidad del secreto profesional en la abogacía, que da pábulo a que alguien relacione unas palabras con el trato que la prensa da a Urdangarín y otras con uno de los juicios a Garzón. Ya me decía mi madre: "Emilio, calladito estás más guapo, clavadito a Gary Cooper", que debía ser su cánon masculino de belleza. Y es que no aprenden... Ni yo.


zzzBco. Veneguera.JPGDesde las cabañuelas -verdadero tesoro etnográfico- al almanaque Zaragozano, la predicción a la larga del tiempo meteorológico es parte de la cultura popular, que en Estados Unidos tiene su máxima expresión en el Día de la Marmota. Nuestros campesinos tomaban más a corto plazo el día de la Candelaria (2 de febrero) como referencia: "Si para La Candelaria llueve, el invierno atrás nos viene; si para La Candelaria no llovió, el invierno se acabó", que debe ser una variante del dicho catalán que dice. "Si la Candelaria plora la primavera flora, pero si no plora, ni flora ni plora." Es decir, que se supone que hoy, Día de La Candelaria, hay que estar atentos, porque si llueve vendrá más agua detrás y puede ser todavía un invierno lluvioso; pero si no cae una gota, se acabó lo que se daba, y si no hay agua, no hay floración ni primavera. En las últimas décadas la predicción del tiempo ha avanzado muchísimo, con la ayuda de los satélites de observación y las aplicaciones cibernéticas en situaciones similares. Pero aun así, hasta para el más experto meteorólogo resulta muy difícil precisar si dentro de una semana va a llover, a hacer viento o a llenarse al aire de calima. Sin embargo, a los viejos campesinos, que son como marineros de tierra adentro, las variaciones del tiempo meterologíco no los cogen por sorpresa. A medida que avanza la tecnología disminuye la tradición, pero de alguna manera esas predicciones se basan en comportamientos del clima, lo cual viene a ser lo mismo que comparar modelos informáticos, pero usando solo la memoria. Miremos, pues, al cielo a ver si cae hoy alguna gota, porque el agua de lluvia este invierno no nos ha frecuentado. Y hace falta.


No niego que Fraga fuese un hombre muy inteligente, e incluso acepto pulpo como animal doméstico cuando se dice que tuvo un papel aglutinador de la derecha en la Transición. Pero creo que se están pasando de homenajes y distinciones, porque, como él, hubo docenas de personas que arrimaron el hombro cuando se murió Franco, cuya participación en el proceso fue muy importante, y se han muerto sin que sonara tanta fanfarria, cuyo remache fue nada menos que un funeral de Estado, que no se le hizo a Tierno Galván, a Torcuato Fernández Miranda, al Cardenal Tarancón ni seguramente se le hará a Carrillo.

zzsdfragj.JPGFraga fue un perseguidor del poder, y en una república habría sido republicano, lo mismo que fue ministro destacado en una dictadura. Ahora Ana Botella le va poner su nombre a una calle de Madrid, y suma y sigue. Su más alto cargo fue el de Presidente de Galicia, y si por eso alguien merece un funeral de Estado no entiendo por qué no se le hizo en La Almudena uno a Adán Martín. Ah, que sólo fue presidente cuatro años, pero verán ustedes cómo cuando llegue el día que Pujol o Chaves suban a la barca de Caronte (deseo que sea muy tarde) no se lo harán, aunque han estado gobernando una comunidad más tiempo incluso que Fraga. De manera que no se entiende muy bien todo esto que sucede, pues se ha llegado a decir que fue él quien instauró la democracia en España y es el padre de la Constitución. Cierto es que fue ponente constitucional, pero es sabido que su participación en la ponencia fue más freno que acelerador. La verdad es que toda esta bulla acabará apagándose porque la Historia pone a cada uno en su sitio, aunque molestan las inexactitudes que quieren que nos traguemos ahora.

Archivos mensuales

Blogs de Canarias7

...y los gatos tocan el piano

Atarecos

Entremesas

Los olvidados

Ofelia

Ventana verde